Sólo vale ganar
Hoy arranca la gran prueba africana, en la que los españoles buscarán un triunfo que se les ha resistido hasta el momento. Los motoristas son los que tienen más opciones.

El segundo es el primero de los que pierden. Casi un dogma de fe para los grandes campeones, para los ganadores impenitentes, que define a con exactitud el talante con el que muchos afrontan la competición. Una filosofía que se aplicarán desde hoy los mejores pilotos españoles participantes en el Arras-Madrid-Dakar, la vigesimocuarta edición de la prueba africana ideada en 1979 por Thierry Sabine. Sólo así se podrá aprobar una de las pocas asignaturas pendientes de nuestro deporte del motor, el triunfo en las playas senegalesas del Lago Rosa que hasta ahora se nos ha resistido.
Y de nuevo los motoristas vuelven a soportar la mayor responsabilidad en la búsqueda de este objetivo y es así por motivos tan variados como consistentes. Primero: Jordi Arcarons, Nani Roma e Isidre Esteve son un trío de experimentados y rapidísimos pilotos que no tienen nada que envidiar a ninguno de sus rivales. Segundo: dos patrocinadores de primera entidad, Movistar y Repsol, han aunado esfuerzos para poner a su disposición los medios necesarios para aspirar a todo. Tercero: el Dream Team español contará con máquinas KTM, la marca que, con seguridad, ganará la carrera puesto que es la única que participa de forma oficial. Cuarto: su motivación es extraordinaria, conscientes de que disfrutan de una oportunidad única para subir a lo más alto del podio dakariano.
Entre los automovilistas, la candidatura española al triunfo tiene nombre propio: José María Serviá. El Schlesser-Renault que conduce es lo suficientemente competitivo como para hacer frente a la armada Mitsubishi, encabezada por Jutta Kleinschmidt, la ganadora del pasado año. El catalán es asiduo de las victorias parciales de etapa (10) y con sólo algo de suerte llegará a la parte final de la prueba peleando en los puestos de vanguardia.
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Tan ilustre inscripción se complementa con una nutrida nómina de pilotos de segundo nivel (por capacidad, medios o experiencia) que tendrán como prioridad alcanzar la meta. Con todos, que son 29 equipos entre coches, motos y camiones, España se convierte en el segundo país con mayor presencia en el Dakar, sólo superado por los anfitriones franceses.
Ante sí tienen más de nueve mil kilómetros, tres mil de ellos por Europa (incluyendo el tránsito por España) y el resto por los inhóspitos parajes africanos. Hoy tomarán la salida no desde la clásica ubicación de París sino desde Arras y el próximo día 13, los mejores, los más fuertes, preparados y también afortunados, llegarán hasta Dakar. Ojalá que entre los ganadores figure algún español. Después de tantos intentos, ya toca....
