Rojo, con crédito hasta el partido ante el Espanyol
El técnico tiene el respaldo del club hasta el inicio de la segunda vuelta

El crédito de Chechu Rojo se encuentra muy menguado en el Real Zaragoza, pero no hasta el punto de que su continuidad en el cargo dependa del partido frente al Villarreal. O La Romareda desata el próximo domingo una tormenta de una magnitud desconocida, o Rojo pasará el corte navideño y acudirá el 6 de enero al Camp Nou. Ese sería su último partido digamos de cortesía. El día del Espanyol, en el primer partido de la segunda vuelta, es en el que se jugará su futuro en el club aragonés.
El presidente del club, Alfonso Solans, pidió hace una semana a la afición, desde este mismo periódico, que revisara su postura contra Chechu Rojo, por el bien del Zaragoza. Y dejó muy claro que él no cree en los cambios. Pero la inquina hacia el técnico no deja de crecer con las últimas derrotas y no parece que Rojo pueda librarse de la sospecha permanente, aunque desde el club se esfuercen por disimilar la preocupación. La hay. Y mucha.
Jerónimo Suárez ratificó el domingo esa "calma" del consejo ante la racha de resultados negativos y lo que esto pudiera significar para la continuidad del técnico. "En este instante Rojo es inamovible", señaló el director general, aunque luego matizó que "todos somos movibles en algún momento".
Divorcio
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Lo cierto es que en el seno del Zaragoza ya se ha aceptado con resignación que el divorcio entre Chechu Rojo y la afición no tiene vuelta posible, pero eso no invalida la inquietud por un conflicto que ha incendiado La Romareda y que amenaza con llevarse por delante al equipo. Está claro que el Zaragoza no va a soportar el desapego de la afición, porque le faltan galones a los que seguir cuando las dan cruzadas.
A la afición del Zaragoza no le gusta su equipo, ni por las buenas ni por las malas. Esta realidad no admite discusión. Es un problema simple, pero tremendamente difícil de gestionar y resolver. Rojo sigue empeñado en defender tras cada partido el desempeño de los suyos, negando una perspectiva general que comparte esta impresión: el equipo no juega bien, y gana sólo ocasionalmente.