El 27º cumpleaños de míster fútbol
Luis quiere un triunfo ante el Nàstic y celebrar su aniversario como técnico.
Lo rojiblanco está de moda. El Atlético parece tocado por una varita mágica. Si ayer se anunciaba que Camacho iba a seguir por dos años más al frente de la Selección (la renovación de Luis estará más cerca), ayer se celebró el 27 cumpleaños desde que el Sabio de Hortaleza empezó en este mundo de los banquillos y su plantilla le quiere regalar los tres puntos del viaje a Tarragona, que significaría seguir como líder absoluto de Segunda y acercar el ascenso a Primera.
Enfrente estará un Nàstic de Tarragona que parece haber encontrado un soplo de aire fresco en los últimos encuentros. Ganó al Murcia, se clasificó el jueves para los octavos de la Copa ante el Lleida y aspira a ponerle las cosas muy duras a los jefes de la categoría. Guiados por un incombustible Juan Vizcaíno, la presencia de Pinilla en el ataque siempre es un seguro para poder amargar los noventa minutos a cualquiera. Si el Atlético no sale con las ideas claras y se permite el lujo de utilizar el smoking en lugar del mono del trabajo, seguro que le puede llegar su tercera derrota de la temporada.
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Para este partido Luis ya puede contar con todos sus hombres a plena disposición. La baja de última hora de Hibic tampoco le trastoca mucho los planes, ya que Armando se irá al lateral derecho y los centrales serán Santi y García Calvo. Movilla volverá a ser el cerebro en el centro del campo y la sorpresa en esta parcela es la presencia de Luque por la banda izquierda, que se está ganando a pulso el puesto, y en el ataque vuelve a apostar por la dupla uruguaya Tornado Alonso y Petete Correa, sus máximos goleadores.
El Atlético tendrá que asumir que debe ser el equipo que dé la cara. Llevará el control del balón y del partido, mientras que el Nàstic intentará cazarle a la contra. Los rojiblancos saben que les espera un ambiente de lleno histórico, ya que para Tarragona la presencia del conjunto rojiblanco supone un día de fiesta. El partido deberá ser de fuerza, inteligencia, y el que esté más acertado en los metros finales se llevará el gato al agua. Si el Atleti gana, volverá a enseñar sus armas de poderío absoluto y puede seguir aumentando sus diferencias ante unos rivales que se dan cuenta de que la máquina de Luis no da respiro y apenas comete fallos.
