Esto huele a tres en cuartos

Alfredo Relaño
Importado de Hercules
Actualizado a

Anteanoche fue el Barça en Anfield, donde Rochemback colocó un balón con precisión de cirujano y Overmars coronó en gol una jugada de veintiocho toques. Anoche fueron el Madrid en Praga y el Depor en Riazor. Hace tiempo que nuestros equipos son temidos como aceite hirviendo en los bombos europeos. Aún no somos del todo conscientes de ello, pero es así. Nuestra Liga tiene un nivel superior y semanas como ésta lo ratifican. Los tres han arrancado con buen pie. Los tres empiezan a mirar ya los cuartos de final como algo que caerá como fruta madura.

Noticias relacionadas

Irureta tenía dudas entre Makaay y Tristán y las resolvió poniendo a los dos. Así se hace. Y ellos se lo agradecieron marcando un gol cada uno. Así se hace. Luego se lesionaron e Irureta tiró de Pandiani, el rifle uruguayo. Una muestra más de la tremenda plantilla que tiene el Depor, que le permite flotar sobre debates, polémicas, selecciones, lesiones y fatigas. Frente a ese Arsenal que hace ya tiempo que se ha acreditado como uno de los grandes de Europa, el Depor se adelantó pronto y luego se dejó ir, dulcemente, hasta la hora del cobro, el minuto noventa y pico.

¿Y el Madrid? Fantástico. Jugó de cine y además obsequió una emoción muy provechosa para el espectáculo. Con un par de regalos en defensa más la entrega total del balón al rival durante los últimos veinte minutos consiguió que el partido estuviera vivo hasta el final. Eso, dado lo magníficamente bien que jugó, tiene mérito. Con Helguera sano, Zidane en plenitud y Morientes felizmente recuperado para el fútbol, la alegría y el gol, el Madrid tiene un poder tremendo. Asusta pensar lo que puede ser cuando Roberto Carlos, Raúl y Figo recuperen el estado de gracia...

Te recomendamos en Polideportivo