Y al décimo día resucitó
La fe mueve montañas y la estadística abre el cielo. El virus que ataca al Real Madrid en la Liga tiene cura. Basta con echar la vista atrás, a la temporada pasada. Corría la novena jornada y, después de muchos tropezones, el equipo blanco no alcanzaba más que el puesto séptimo de la clasificación. Por entonces el líder era el Valencia con 19 puntos y los del Bernabéu estaban cinco puntos por detrás.
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Pero he aquí la resurrección del décimo día. En la novena jornada volvió el Madrid cianótico de Numancia, donde un tal Rossu le había hecho una cicatriz de cuidado con aquél recordado hat trick (por cierto el rumano dio ese golpe y desapareció). Y después llegó Las Palmas por el Bernabéu. Se llevó cinco, con triplete de Hierro. Fue mano santa para la moral madridista porque encadenó nada menos que ¡ocho victorias! hasta empatar con el Valladolid en la jornada 19 en Zorrilla. Y, más aún, ganó el siguiente encuentro, un aplazado con el Zaragoza con el que cerró la primera vuelta.
En números redondos, ese sprint supuso sumar 28 puntos para alcanzar el liderato y situarse cinco puntos por delante del segundo, el Deportivo. Moraleja: hay tiempo todavía en la Liga para que el Madrid dé la vuelta a la tortilla. Si es verdad que esto es sólo una bache, como asegura Zidane, el madridismo está obligado a no arrojar la toalla. Tengan fe.