Está harto de que le acusen de pasividad
Lediakhov está molesto por las acusaciones que en el club se hicieron sobre algunas de sus actuaciones, que fueron calificadas como un problema de actitud. El jugador ruso rechaza que se le pueda imputar desidia en su juego, motivo por el que mantuvo una conversación con José María Meana Acebal, entrenador del equipo, sobre este asunto.
El centrocampista respeta la decisión de haber quedado relegado al banquillo, aunque la medida no le agrada, si bien el técnico le expuso que no le ve ahora en condiciones de jugar, ya que prefiere el rendimiento de otros jugadores, como es el caso de Lozano, que, según el criterio de Acebal, tiene ahora una aportación más rentable al equipo.
El pasado domingo, en el encuentro disputado en El Ejido, Lediakhov entró en el campo para jugar la última media hora, con un rendimiento que no agradó al técnico rojiblanco y que motivó censuras en los dirigentes que representaron al Consejo de Administración en el campo almeriense. Lediakhov, jugador de características técnicas, matizó que puso todo su empeño en que las cosas le salieran bien, pero encontró muchas dificultades por el estado del césped.
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Uno de los motivos que crea malestar en Lediakhov es que las acusaciones no se le hagan personalmente, además de pensar que con estas fórmulas se logra que se le eche al público encima, en un momento delicado, con sus relaciones rotas con Juan Arango, presidente del club, debido al contencioso que tiene con la entidad rojiblanca por el impago de la ficha de la temporada 1999-2000.
El ruso hizo unas duras críticas hacia el presidente de la entidad cuando explicó el motivo de la reclamación que efectuó por vía judicial, por un importe de 82 millones de pesetas, después de que el club no cumpliera con las promesas que recibió durante la pasada temporada.
