Mueven blancas y ganan en tres
Vean la tabla. El Real Madrid, el de los veintiocho títulos, los 80.000 millones del solar y los 13.000 de Zidane, el Real Madrid preparado para la gala única y prolongada del Centenario, está en puesto de descenso. Está, en realidad, detrás del mismísimo Atlético, su fiel y cordial enemigo, que lidera brillantemente la Segunda División. ¿Por qué está ahí? Simplificando las cosas, se puede decir que porque ha fichado a Zidane. Porque están siendo las dificultades de su encaje lo que está provocando despiste, provisionalidad y bajo rendimiento general.
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Pero no. No es por Zidane. Es porque el entramado general se sujeta sobre una defensa débil, que necesita protección extra. Meter a Zidane en un sistema bien encajado, como el que había, supone mover algo, por arriba o por abajo. Y esos movimientos han acabado por hacer que la frágil costura del fondo del saco se rompa, y que por ahí se escape todo. Zidane empezó como segundo delantero y la cosa no gustó. Se le retrasó un poco más, protegido por Flavio y Makelele, y tampoco gustó. Ahora se le ha retrasado un poco más y la costura del fondo ha saltado.
Del Bosque lo tiene duro. Cuando llegó al club enmendó el destrozo de Toshack. Le faltaba Hierro, pero diseñó un sistema con tres centrales, los laterales muy sueltos y Redondo como eje. Y ganó la Champions. Le vendieron a Redondo y se quedó sin nueve, pero rehizo el equipo con cuatro defensas, Makelele y Helguera en medio y Guti arriba. Y ganó la Liga. Ahora se lo han puesto aún más difícil. Yo le veo como ante un problema de ajedrez, de esos de mueven blancas y ganan en tres, meditando y probando. Lo resolverá... si no deja que le pongamos nervioso entre todos.
