Reyes: "No me protegen como a los cracks"
Caparrós anda muy enfadado. El técnico ha visto como su joya era cazado una y otra vez ante el Barça y en el derby sevillano que se jugó el pasado viernes. La promesa sevillista pidió ayer la misma protección que muchos exigen para aquellos que quieren hacer buen fútbol. El pequeño Futre, como lo calificaron en la Ciudad Deportiva del Sevilla hace mucho tiempo por las melenas que lucía, espera que con él también se haga justicia.

-¿Le está costando trabajo adaptarse a la élite?
-Siempre he visto que las patadas a Figo y Rivaldo se castigan con tarjetas, pero parece que no siempre se hace lo mismo. A mí no me protegen como a los cracks. No están cortando el juego duro.
-¿Cree que hay un trato de privilegio hacia los grandes?
-Lo único que digo es que a mí me están matando a patadas. Cada vez que tengo el balón me dan y voy al suelo. Así es imposible jugar. Como soy joven, a lo mejor lo hacen para que me cague. Pero no me voy a asustar. Seguiré encarando una y otra vez.
-¿Le preocupa tener a tantos ojos mirándole?
-Me molesta que digan que no estamos preparados. La gente joven ya no tiene la cabeza perdida como podía pasar antes. Sabemos dónde estamos y lo que nos jugamos.
-Parece que a Saviola también le está costando arrancar.
-En argentina ha demostrado que es un crack. Le han dado mucho bombo y lo debe estar pasando muy mal. Estoy seguro de que empezará a hacer goles muy pronto. No tengo dudas de que triunfará.
-¿Tiene un candidato para ganar la Liga?
-Tanto Madrid como Barcelona están hechos para vencer siempre. Se está hablando mucho de que hay anti-madridismo, pero no es cierto. Su afición por toda España siempre es la misma. Pero, claro, el Barça cuenta con Rivaldo.
-¿Sigue siendo su ídolo?
-Es el mejor jugador del mundo. Nunca tiene miedo, ayuda a los compañeros, tiene gol... No le falta nada. Es el mejor.
Noticias relacionadas
-Por cierto, ¿es verdad que era bético?
-De chico me incitaron a serlo. También me llamaron José Antonio y a lo mejor ese nombre no me gusta ahora. Hasta mi padre, que siempre fue bético, quería que ganáramos por tres a cero en el derby.