Natalia Rodríguez y Nuria Fernández hacen historia pasando a la final de 1.500
La madrileña Nuria Fernández y la tarraconense Natalia Rodríguez encontraron el premio al trabajo y tesón de meterse en la final de los 1.500 metros de los Mundiales de atletismo de Edmonton, que se disputará el martes.
Nuria, que nació en Lucerna hace poco menos de 25 años, y Natalia, en Tarragona hace 22, salieron airosas de dos duras semifinales en las que, a falta de marcas, echaron valor y tuvieron ciertas dosis de suerte al verse beneficiadas por las caídas.
Para ambas estos Mundiales eran su segunda gran competición universal, después de su paso por Sydney. En los Juegos, la madrileña cayó en semifinales y la catalana en la primera ronda.
Nuria Fernández, la primera en comparecer en la pista, acabó quinta con 4:11.44, y Natalia Rodríguez, que corrió en la segunda semifinal, también ocupó la misma plaza, pero con un tiempo de 4:08.49. Ahora correrán por primera vez en su vida tres eliminatorias seguidas, por lo que podrían acusar el cansancio.
"Estoy muy contenta", indicó Nuria Fernández, quien en la víspera opinaba que iba a ser muy complicado alcanzar la final junto a las grandes ilustres del medio fondo.
"He ido como podía porque al principio iba muy rápida la prueba y luego se pararon. Mi intención era ir recogiendo a la gente según se fueran descolgando, pero cuando he visto que se caían dos he empezado a contar y me visto que tenía opciones", dijo.
"Ha sido mi salvación", reconoció Nuria Fernández, quien apuntó que a partir de ese momento decidió "entrar a tope" para buscar una de las seis primeras plazas que daban la clasificación, aunque, como en la primera ronda, lo hizo por dentro con una dura disputa con las rivales.
La madrileña consideró que de "haber estado más en el grupo seguro que hubiera caído también" y que, por tanto, le benefició estar algo separada, desde donde vio en todo momento "la gran pelea que hubo en el grupo y todos los codazos".
Natalia Rodríguez, bicampeona nacional, no tardó en unirse a su compañera en la alegría. Su primera reacción fue idéntica: "Estoy contentísima", festejaba la catalana, quien subrayó que se esperaba hacer algo bueno porque en la víspera se había encontrado muy bien y que había visto a su compañera, lo que le había dado "más fuerza y coraje".
"He salido a por todas y por lo tanto era optimista. Esta era la oportunidad de estar en la final y había que intentarlo", manifestó la atleta tarraconense.
En su semifinal también hubo una caída a falta de unos 600 metros para el final. "En ese momento pasé por muchos nervios, porque hubo un mogollón increíble. Intenté mantener la calma, seguir igual y controlar a dos atletas que me precedían, y al final pude entrar en los seis primeros puestos", relató.
Natalia Rodríguez comentó que la disputa de la final es para "disfrutar" de aguantar físicamente como puedan y de alcanzar el mejor puesto posible, aunque las haga falta oxígeno, como bromeó Nuria Fernández.
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Ambas, obviamente, saben que tienen pocas opciones de luchar por los puestos de privilegio, pero han hecho historia, porque es la primera vez que el atletismo español mete a dos corredoras en una final de 1.500 metros, la prueba reina en su versión masculina.
Hasta ahora tan solo Mayte Zúñiga, en Stuttgart'93, Gotemburgo'95 y Atenas'97, y Ana Amelia Menéndez, en Sevilla'99, habían llegado a este último escalón.