JUEGOS PARALÍMPICOS TOKIO 2020

Susana Rodríguez, un diploma para cerrar su doblete histórico

La gallega logró un oro en triatlón el sábado y este lunes ha terminado en quinta posición la carrera de los 1.500. Un doblete histórico de participaciones para la deportista portada en Time.

Tokio
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Celso y Susana, en la carrera.

Susana Rodríguez ha hecho historia. Lo hizo cuando se convirtió en la primera española ciega que se licenciaba en Medicina. Y este lunes lo ha vuelto a hacer, corriendo la final de 1.500 metros en el Estadio Nacional y quedando quinta, con un tiempo de 4'52"67. No hubo 'doblete' de medallas (logró el oro en triatlón), pero sí de participaciones. Nadie lo había hecho y eso es ya un motivo de orgullo. "Nosotros queríamos salir a nuestro ritmo y acabar bien al sprint. Mis rivales estaban a un nivel impresionante y sabíamos que iban a estar ahí. Por supuesto que ha influido el desgaste de días anteriores porque el triatlón fue en unas condiciones muy duras, exigentes y ayer (domingo) tuvimos que correr la semifinal con récord de España. Mentalmente también es complicado gestionar todo esto con la victoria en el triatlón, pero sabiendo que debía mantener la calma y la atención en la prueba de 1.500. Terminar quintos de los Juegos en la carrera de más nivel es para estar muy satisfecha", comentó la protagonista.

Ha sido un año de emociones fuertes. Copó la portada de la prestigiosa revista 'Time' por su dimensión como doctora durante la pandemia y como deportista paralímpica, algo que ha despertado muchísima expectación entre los medios de todo el mundo estos días en Tokio. La pregunta por 'Time' siempre está ahí, como lo están los logros de la gallega que ha pasado del diploma en Río —quinta en triatlón— a saborear las mieles del éxito en Tokio.

La receta no ha sido otra que trabajo, trabajo y más trabajo. Incluso cuando se desató la pandemia y Susana tenía que seguir yendo al hospital de Santiago. El silencio del tren contrastaba con el bullicio de los teléfonos que debía atender para proporcionar información a los pacientes que lidiaban con una nueva enfermedad llamada coronavirus. Incluso ahí, el deporte era su válvula de escape. Su momento para evadirse y coger energía para combatir la incertidumbre del día a día.

Decía la gallega que ahí descubrió el grado de amor que sentía por el deporte. Sin competiciones en el horizonte, había que mantener la forma para aspirar a cumplir su sueño. Lo hizo. El oro de triatlón y su diploma en atletismo lo corroboran. También sus respectivos guías, Sara Loehr y Celso Comesaña, sus ojos. Porque Susana tiene una discapacidad visual grave derivada del albinismo óculo-cutáneo, que limita su visión a menos del 5% en un ojo y del 8% en el otro. Algo que no la ha frenado para escribir la historia, como mujer y como persona con discapacidad. Dos motivos de orgullo y reivindicación.

Este lunes Susana ha vuelto a sus orígenes. Al deporte con el que se quedó a las puertas de Pekín 2008, cuando el equipo de atletismo decidió prescindir de ella a pesar de tener marca. Al deporte de su infancia. ¿El futuro? Una incógnita. De momento, Susana es la candidata española al Consejo de Deportistas del Comité Paralímpico Internacional. "Es el organismo donde los deportistas tenemos voz, somos los principales partícipes de que esto sea cada vez más grande, se nos vea más y se conozca de lo que somos capaces y no sólo de lo que no somos capaces, que son las menos cosas", confesó. De momento sus planes pasan por regresar a casa, abrazar a su familia y "un poquito de fiesta". Ahí su guía Celso Comesaña recogió el guante: "A corto plazo nos gustaría una invitación de Pablo Motos a 'El Hormiguero'. Entre Susana, Sara y yo daríamos un buen espectáculo en televisión". Para el día de mañana la gallega tiene claro los dos ingredientes que no faltarán: "El deporte y la medicina. No sé cómo ni dónde, pero me hace feliz y en la vida eso es lo importante".