JUEGOS PARALÍMPICOS TOKIO 2020

Bebe Vio, una estrella global que revalida su corona en esgrima

Este sábado ganó a la china Jingjin Zhou y revalidó su oro de Río. Es un icono paralímpico. Protagoniza el documental 'Rising Phoenix' y tiene más de un millón de seguidores en redes.

Tokio
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Bebe Vio, en una competición de esgrima.
TIZIANA FABI AFP

“Me llaman Rising Phoenix porque el Ave Fénix puede vivir, morir, arder y renacer”. Esas palabras de Beatrice 'Bebe' Vio (Venecia, 4 de marzo de 1997) inspiraron el título del documental 'Rising Phoenix', dirigido por Ian Bonhôte y Peter Ettedgui, donde se analiza la dimensión de unos Juegos Paralímpicos a través de la experiencia de diferentes deportistas. La esgrimista italiana era una de ellos y se ha convertido en todo un símbolo del movimiento paralímpico. No sólo de su país. También global. No hay más que indagar en sus perfiles en las redes sociales. Más de 1,1 millones de personas siguen su perfil de Instagram y más de 59.500, el de Twitter.

Cada foto, cada frase, cada competición suya adquiere una enorme dimensión. 'Bebe' es uno de los rostros más conocidos de estos Juegos Paralímpicos y su historia, una de las más emocionantes. Su infancia era como la de cualquier niña, de no ser porque la esgrima ya le había tentado con sólo seis años. Aspiraba a convertirse en olímpica. Y cualidades no le faltaban. Sin embargo, con once años, la vida le cambió el guión. Le diagnosticaron una meningitis y los médicos se vieron obligados a amputarle las extremidades. Los antebrazos y las piernas hasta la altura de las rodillas. Algo difícil de comprender para la pequeña, que estuvo ingresada en el hospital durante 104 días.

Cuando el mundo entero se le derrumbaba, la italiana se aferró con fuerza a la esgrima. Su atalaya. El único resquicio en el que se sentía segura. Unas prótesis para los brazos y una silla adaptada allanaron el camino de vuelta, aunque de primeras era reticente con la idea de tener que competir así. Sin embargo, se fue haciendo a este cambio. Hasta el punto de admitir que disfrutaba más de la esgrima en silla que de pie. "Ahí si tienes miedo puedes escapar al fondo de la plataforma, mientras estás sentado, estás bloqueado y no puedes huir", reflexionaba.

Su trabajo y constancia la condujeron a Río 2016. Y de allí a la gloria. Ganó todos y cada uno de sus duelos, dejando en la cuneta a la campeona de Londres 2012, la china Fang Yao. Eso suponía el pistoletazo de salida de su reinado, una corona que revalidó este sábado contra Jingjin Zhou. Repite oro en Tokio, donde ejerció como abanderada junto al nadador Federico Morlacchi. No ha sido su primera vez. Ya participó en la ceremonia inaugural de Londres 2012, llevando un relevo de la antorcha.

Más allá del deporte, 'Bebe' es un torbellino. No para. Escribió su biografía —titulada 'Mi hanno regalato un sogno'— en 2015, participó como actriz de doblaje en 'Los Increíbles 2', trabajó como presentadora en la televisión italiana, retó a Cristiano Ronaldo durante la pandemia en una campaña de Nike para incentivar el ejercicio físico en casa, inspiró una edición especial de Barbie y actualmente ejerce también como coach motivacional. Su experiencia, además, la convierte en una firme defensora de las vacunas. También puede presumir de haber conocido la Casa Blanca. Obama invitó a Matteo Renzi y, entre sus elegidos, estuvo la deportista. Hubo selfie para la posteridad.

A pesar de su popularidad, la esgrimista no ha perdido la perspectiva. Allá por 2009 creó, junto a sus padres, 'Art4sport', una organización cuyo objetivo pasa por apoyar a las personas con discapacidad a través del deporte. Poniendo el acento en el acceso a las prótesis deportivas en su país. Entre sus proyectos y eventos se encuentran los 'Juegos sin Barreras', dirigidos para los más pequeños. Ella mantiene esa inocencia e ilusión. De hecho, siempre lleva su peluche 'Squacchero'.