JUEGOS PARALÍMPICOS TOKIO 2020

Ibrahim Hamadtou sorprende al mundo jugando con la boca

El egipcio, de 48 años, se estrenó en los Juegos con una derrota frente al coreano Park Hong-Kyu. "Mi caso demuestra que cualquier persona puede practicar todo tipo de deporte", dijo.

Tokio
0
Ibrahim Hamadtou, durante su estreno en los Juegos de Tokio.
DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Sus pies sostienen la bola. La lanzan hacia arriba. Es entonces cuando Ibrahim Hamadtou (Damieta, Egipto, 1 de julio de 1973) la golpea con la pala que sostiene en la boca. Su técnica ya fascinó en su debut en los Juegos de Río. Su tesón sigue impresionando en el Tokyo Metropolitan Gymnasium. El jugador de tenis de mesa se estrenaba este miércoles con el coreano Park Hong-Kyu y perdía (3-0) en la modalidad clase 6, reservada para atletas con deficiencias severas en brazos y piernas. "Estoy triste por la derrota, pero espero ganar el próximo duelo", explicaba a los medios españoles.

Más allá del resultado, su ritual, sus movimientos, resultan hipnóticos. Están trazados desde el sacrificio y la entrega de quien tardó tres años en encontrar la manera. Prueba y error. Primero lo intentó sosteniendo la raqueta bajo la axila. Después, con la boca.

Como si de un partido se tratase, Ibrahim Hamadtou tuvo que remontarle a la vida, cuando le amputaron los dos brazos con sólo diez años después de un accidente de tren. Aquel revés le dejó tocado. Permaneció tres años sin salir de casa, pero encontró en el deporte un estímulo para seguir adelante. El reto se le apareció mientras arbitraba un partido de tenis de mesa entre dos amigos. Uno de ellos, molesto por una de las decisiones, se dirigió a él espetándole: 'No interfieras porque tú nunca podrás jugar'. Debutó con Egipto en 2004.

Su historia de superación le ha convertido en toda una estrella en su Egipto natal y, gracias a las redes sociales y a un documental del Channel 4 británico —llamado 'Sí, yo puedo'—, su figura ha trascendido fronteras. De hecho, fue nombrado mejor deportista árabe del año (2013). Su lema es 'Never give up' (Nunca te rindas) y su sueño, conseguir una medalla en Tokio. "Mi caso demuestra que cualquier persona puede practicar todo tipo de deporte", confesó.