Espanyol | Luis Vicente Mateo

“Catoira me dejó mucho que desear; de repente, nada valía”

El ex responsable de la cantera del Espanyol opina en ‘Fútbol In!’ que “no hay rumbo”, critica la distancia de Chen y estima “un error gravísimo” que Julián López de Lerma esté en el Madrid.

“Catoira me dejó mucho que desear; de repente, nada valía”
FITO GONZALEZ | DiarioAS
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
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“Pasé dos años muy buenos y el último, no tanto”, se arranca Luis Vicente Mateo, responsable del fútbol base del Espanyol entre junio de 2020, cuando entró en el club de la mano de Francisco Joaquín Pérez Rufete, Domingo Catoira y Hugo Blanco, hasta abril de 2023. En una entrevista con el programa de Twitch ‘Fútbol in!’, el ahora director de proyectos de fútbol de la plataforma Futboljobs da su versión de una etapa convulsa y opina sobre el rumbo del propio Espanyol.

“Cuando llegamos, había una gran cantera dejada un poco de la mano de Dios y sin que nadie le dijera al dueño en qué tenía que invertir”, asegura. Y añade: “El proyecto duró dos años, hasta que desapareció Rufete, que era quien lo lideraba”. “A partir de la salida de Rufete, el proyecto se empezó a tambalear”, insiste. No tiene pelos en la lengua Mateo para señalar al responsable de ese volantazo: “Compartí un año con Domingo Catoira de director deportivo. A mí me dejó mucho que desear”, sentencia.

“El proyecto se desmoronó”

“Veníamos de trabajar dos años conjuntamente, y de la noche a la mañana, nada valía, ningún canterano valía, nadie estaba preparado, ya no había procesos, todo estaba mal… Ese año para mí fue muy duro en el Espanyol, intenté salvarlo, y teniendo un año más de contrato fui honesto conmigo mismo y rescindí”, enumera el exresponsable de la cantera, quien apostilla: “No sé lo que pasaría, pero él (Catoira) no continuó el proyecto deportivo de Rufete. No fue un buen año para el club y nefasto para mí, porque sentí que no había proyecto, el proyecto se desmoronó”.

De regreso a sus inicios, desgrana que “el proyecto era muy claro y ambicioso. Lo primero era retener el talento, porque cada año se iban de seis a 12 jugadores al Barcelona y otros clubes de España, y creo que lo conseguimos. Y luego, adelantar procesos: tratábamos a Juvenil A, filial y primer equipo por igual, salvando las distancias. El fútbol nunca da sus frutos en dos o tres años, si ves ahora la plantilla -menciona a Omar, Pol Lozano o Jofre-, creo que esos procesos han dado sus frutos”, afirma.

“Catoira me dejó mucho que desear; de repente, nada valía”
Rufete, el director deportivo que llevó a Luis Vicente Mateo al Espanyol.Joan M. Bascu

“Dos años después, no hay ese adelantar procesos, creo que no hay un rumbo y se han dado vaivenes con un director deportivo y varios directores de cantera que han pasado”, opina Luis Vicente Mateo, quien considera que “no es nada positivo cambiar cada dos años de director deportivo, de responsable de cantera, de entrenador… El Espanyol tiene mucha magnitud en Catalunya. Espero que con esta nueva dirección tenga más estabilidad. Creo que con Marco Otero aciertan porque tiene capacidad para liderar proyectos, ha estado en proyectos de gran envergadura”.

La pregunta de los 50 millones de Chen

Desvela asimismo que durante su etapa perica tan solo se reunió en una ocasión con Chen Yansheng, el presidente y propietario, duró unos diez minutos y le “preguntó que por qué no teníamos en la cantera jugadores por valor de 50 millones de euros. Eso en el Espanyol es imposible, si puedes retener a jugadores por x+1 y otros clubes pueden hacerlo por x+10 o x+20. Quitando, eso sí, el ejemplo de Joan (García), que ya todos veíamos que era top mundial y lo renovó Rufete un par de veces”, remarca.

En cuanto a la nueva propiedad con Alan Pace, estima Mateo que “el Espanyol ahora tiene una oportunidad muy grande de tener un dueño presencial. Eso es una virtud y hay que saber aprovecharla. Pero la gente que está dentro del club debe ser honesta y decirle la verdad al dueño”.

“Catoira me dejó mucho que desear; de repente, nada valía”
Catoira, Chen y Mao, en un entrenamiento del primer equipo, en 2022.RCDE

En ese sentido, acusa que cuando él aterrizó en el club, “había personas que llevaban 20 y 30 años trabajando que no quieren al club, que solo quieren recibir el salario y entonces son del Espanyol más que nadie, con la mano en el pecho. Esas personas en los clubes son rémoras. No nos las quitamos de encima, lo que nos mermó”.

Sobre Julián, Chica y Manolo González

En el otro lado de esa balanza sitúa al actual entrenador del Castilla, Julián López de Lerma: “Julián era un potencial entrenador del Juvenil A y del filial. Había disputas internas con gente de allí que nunca lo ha visto con buenos ojos. Julián o Javi Chica son entrenadores que deben estar en el Espanyol porque tienen sentimiento perico, identidad y porque ellos sí quieren al club por encima de su trabajo y del dinero que les puedan dar. Es un error gravísimo que Julián esté en el Real Madrid Castilla”, proclama.

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Y, con el apunte de que no cree en el Vilassar Espanyol C (“en mi etapa en el Valencia, a los equipos C los llamaban los cementerios”, señala), concluye Luis Vicente Mateo con un elogio al actual entrenador perico: “Manolo (González) y su equipo han conseguido lo que mucha gente creía que no iban a conseguir porque venían del barro. A esas personas hay que darles oportunidades”.

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