Arbeloa se la juega en Champions
Con la Liga muy difícil tras perder en Mallorca, las opciones del técnico de estar en el banquillo la temporada que vienen pasan por pelear en Europa hasta el final.


El partido del Madrid en Mallorca, la derrota inesperada y la posterior victoria del Barça ante el Atlético, deja a Arbeloa en una situación complicada. Con su futuro en el banquillo en el Madrid en el aire ante la posibilidad de que se termine la temporada sin títulos. Las opciones de ganar LaLiga son remotas y se la juega en la Champions. Es evidente que su futuro depende en gran medida de lo que el equipo pueda hacer primero ante el Bayern y luego, en un más difícil todavía, frente a PSG o Liverpool. La fotografía habría sido muy distinta para el técnico de haber podido pelear el campeonato doméstico hasta el final.

El partido de Mallorca supuso un jarro de agua fría para la dinámica positiva que Arbeloa había conseguido imponer en el proyecto. De nuevo se vio, también para ojos de la directiva, a un equipo sin chispa, sin tensión, justo en el momento en el que el Madrid no podía permitirse un tropiezo. A partido pasado se analiza en las instancias más altas del club si era el día para sentar a Vinicius o de dar entrada por sorpresa en el once a canteranos, si bien es cierto que Manuel Ángel tuvo una actuación más que aseada dado lo delicado del momento.
Los datos acompañan poco la trayectoria de Arbeloa en el primer equipo. La de Mallorca fue su quinta derrota en 18 partidos (con 13 victorias). Xabi Alonso, por ejemplo, también perdió cinco… pero en 28 dirigidos (20 victorias y tres empates). Y entra de este modo negativo entra de lleno en la historia de la entidad. Ya está entre los entrenadores con más derrotas en sus inicios. De sus primeros 18 perdieron ocho Keeping y Molowny, siete Del Bosque, seis Albéniz, Scarone, Hiddink, Amancio y Arsenio y cinco Kinké, Ipiña y el propio Arbeloa.
Hay otro dato que tampoco pasa desapercibido en el tiempo que Arbeloa ha entrenado al Real Madrid, y es la poca influencia en los resultados que han tenido las decisiones que ha tomado durante los partidos. Sobre todo en los que la cosa se ha puesto fea cuando el equipo empezó perdiendo. De este modo su Madrid sólo ha podido remontar dos partidos de siete, ante Benfica (2-1) y Atlético (3-2). En cambio, cayó en los otros cinco en los que empezó perdiendo: Albacete (3-2), Benfica (4-2), Osasuna (2-1), Getafe (0-1) y Mallorca (2-1).
El técnico insiste una y otra vez en señalarse como único culpable después de cada derrota. En Son Moix volvió a suceder. “Yo soy el que toma las decisiones, el que hago la alineación, el que hago los cambios, el que elijo cómo tenemos que jugar y esta derrota es absolutamente del entrenador del Real Madrid”. Aunque en esta ocasión sí que señaló a un jugador, Camavinga, sin llegar a nombrarlo. Y eso es la primera vez que sucede. “(…) En un desajuste te han marcado un gol. Aquí te despistas un momento, no ajustas bien, pierdes una marca, no la sigues y te cuesta un gol”.

En el club siempre ha habido mucha confianza en el trabajo que Arbeloa pudiera desarrollar con la plantilla. Se valora muy positivamente el trabajo de vestuario que ha realizado, consiguiendo estabilizar el ambiente con jugadores muy importantes como Vinicius, Bellingham o Valverde, y dando salida a muchos jugadores de la cantera, sobre todo con la irrupción de Thiago Pitarch. Pero la derrota en Son Moix congela de momento toda esa inercia positiva que Arbeloa había conseguido después de un inicio complicado, una inercia ascendente en la que también fue decisiva la eliminación del City en octavos de la Champions. Y ahora parece ser otra vez la Champions la que va a terminar abriendo o cerrando a Arbeloa la puerta de su futuro en el Madrid.
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