Final esperanzador a un mal día
El Madrid, durante una hora a merced de un Bayern excelente, resucita al final, roza el empate y llega con vida a Múnich. Neuer, heroico.


Era fácil ponerse en lo peor y acertar. El Bayern no sacó al Madrid de su realidad, pero tampoco le echó al arcén, aunque lo tuvo cerca. Fueron bávaros y bárbaros los de Kompany, muy superiores en el juego durante una hora, pero no tanto en el reparto de ocasiones, porque el equipo de Arbeloa, que jugó peor durante muchos minutos, acabó vistiendo de héroe a Neuer en uno de esos finales que hacen mágico al Bernabéu. Sucedió después de un 0-2 que le mandaba al corredor de la muerte. Entraron Militao y Bellingham, marcó al fin Mbappé y se desató la tormenta, esta vez insuficiente. El Madrid salió del partido peor de lo que entró, pero llegará con alguna opción a la vuelta. Esta vez se le pide un milagro a 2.000 kilómetros de casa. Otra vez una invocación al por qué no.
Bellingham, dos años atrás la poderosa proa del Madrid, es ahora un polizón. En uno de esos partidos para los que vino, Arbeloa le dejó en el banquillo sin que a esta hora quede claro si por fuera de forma o por fuera de sitio. Jugador anfibio entre el falso nueve y el verdadero diez, nadie ha podido reconvertirle en armador, donde más falta le haría al equipo ahora. Aún así, su entrada cambió el choque y quién sabe si la suerte del Madrid.

Cuatro centrocampistas le expidieron al técnico el pasaporte a cuartos ante el City y con los cuatro repitió frente al Bayern, un equipo con presunta cintura de avispa: dos mediocentros y cuatro delanteros por delante. El orgullo bávaro no podía permitirse menos. Aún con ese presunto hándicap se metió el partido en la mochila muy pronto.
Otro dato antes del pitido inicial fue el guiño de Arbeloa al mercado: los tres defensas comprados en verano, Trent, Huijsen y Carreras, en el once. A Militao aún no le ve a tiempo completo; Fran García había opositado con muy buena nota para la plaza, pero se quedó sin ella. Carreras no justificó arrebatarle la titularidad.
La apisonadora bávara
El inicio fue peor de lo esperado para el Madrid, al que un Bayern poderosísimo metió en su campo y, a ratos, en su área. Todo al modo alemán: disparos desde fuera, plato de la casa; amenaza desde el córner (Kimmich bordeó el gol olímpico); presión elevadísima, de las que dejan sin aire; ritmo incansable. Y también buenas ocasiones, especialmente una de Upamecano, que a dos metros de puerta y con Lunin fuera de sitio pegó un tirito mordido que al borde del abismo salvó Carreras. Incluso del concurso de habilidades salía ganador Olise, que pisó con extrema facilidad la trastienda blanca y le dejó una noche muy desapacible a Carreras, muy lejos del de comienzos de temporada. Esa es la parte noble del Bayern, que no ha perdido en cinco décadas la molesta costumbre de arrollar. Sigue siendo el más alemán de los alemanes, en el más amplio y setentero sentido del término.
La cara B del equipo no es tan luminosa: unos laterales mejores en la ida que en el retorno y dos centrales de velocidad limitada. Cuando el Madrid pudo salir del encierro le encontró el punto débil. Mbappé estrelló un remate sin ángulo en el cuerpo del meta alemán, a pase de Güler, y Vinicius tampoco le adivinó el ángulo muerto en un disparo cruzado. Dos chispazos de un equipo que, agobiado, lo intentaba todo, desde retrasar a Arda Güler para encontrar vías de escape hasta mover por todo el centro del campo a Valverde, su soldado universal. En una de sus escapadas puso a Mbappé frente a Neuer, que metió una gran mano al disparo seco y cruzado del francés. Sucedió mientras el Madrid se reponía de un susto tremendo: Lunin acababa de quitarle un gol seguro a Gnabry en error grosero de Thiago Pitarch. Un exceso de confianza del canterano, que antes se había ganado a la grada dejándose el alma en la persecución de alemanes. No es fácil hacer ni aplaudir el fútbol sin pelota.
El juego y el dominio eran escandalosamente bávaros, pero las ocasiones y el peligro estaban muy repartidos. No era consuelo para el Bernabéu, nada acostumbrado a ver a su equipo tan sometido, con tan poca posesión. La mala noticia estaba al caer: Kane, que es nueve y diez en una sola pieza, empezó una jugada que mejoró Gnabry, con un pase profundo a la espalda de Trent que aprovechó Luis Díaz, hasta entonces el más oscuro de su equipo, para batir a Lunin. Una jugada coral del cuadro de Kompany, cuya seguridad acobarda.
Del desastre a la esperanza
Pareció el principio del fin, porque en el primer minuto de la segunda mitad Carreras entregó la pelota en un mal control y esta acabó en el borde del área en las botas de Kane, que hizo blanco con un tiro raso y junto al palo del que siempre quedará la duda de si también hubiese sido inalcanzable para Courtois.
La cosa no fue a mejor en los minutos siguientes, en los que llovió más metralla sobre el área del Madrid. Lunin salvó un zurdazo de Olise, el demonio que anduvo suelto durante toda la noche, y Upamecano tampoco dio en la diana a la salida de un córner. El central francés, reincidente en meteduras de pata, le dio entonces una oportunidad a Vinicius, con una cesión equivocada a Neuer. El brasileño se aturulló, pese a su ventaja, y estrelló el remate en el lateral de la red.

En cualquier caso, la acción y la entrada de Bellingham abrieron un claro en el Madrid. Mbappé tuvo dos oportunidades estupendas. Neuer le sacó la primera, en la segunda enroscó poco su disparo. La tercera no se le escapó. Un magnífico centro de Trent en diagonal lo remató el francés, esta vez con acierto, ya muy cerca de la línea.
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- 13 Lunin
- 18 Carreras -
- 12 Trent Alexander-Arnold
- 24 Huijsen (61')
- 22 Rüdiger
- 14 Tchouameni
- 15 Güler (70')
- 45 Thiago (61')
- 8 Valverde
- 10 Mbappé
- 7 Vinicius Junior
- Banquillo
- 19 Dani Ceballos
- 20 Fran Garcia
- 30 Mastantuono
- 16 Gonzalo
- 6 Camavinga
- 4 Alaba
- 2 Carvajal
- 17 Asencio
- 26
- 5 Bellingham (61')
- 3 Militão (61')
- 21 Brahim (70')
- 1 Neuer
- 44 Josip Stanisic
- 2 Dayotchanculle Upamecano -
- 4 Jonathan Tah
- 27 Laimer (68')
- 7 Gnabry (68')
- 17 Michael Olise
- 6 Joshua Kimmich
- 45 Aleksandar Pavlovic (92')
- 14 Luis Díaz (92')
- 9 Kane
- Banquillo
- 40 Jonas Urbig
- 3 Kim Min-Jae
- 8 Leon Goretzka (92') SC
- 10 Jamal Musiala (68') -
- 11 Nicolas Jackson
- 19 Alphonso Davies (68')
- 42 Lennart Karl
- 21 Hiroki Ito
- 20 Tom Bischof (92') SC
- 22 Raphael Guerreiro
- 37 Leonard Prescott
Cambios
Éder Militão (61', Dean Huijsen), Jude Bellingham (61', Thiago Pitarch), Alphonso Davies (68', Konrad Laimer), Jamal Musiala (68', Serge Gnabry), Brahim Díaz (70', Arda Güler), Tom Bischof (92', Luis Díaz), Leon Goretzka (92', Aleksandar Pavlovic)
Goles
0-1, 40': Luis Díaz, 0-2, 45': Kane, 1-2, 73': Mbappé
Tarjetas
Arbitro: Michael Oliver
Arbitro VAR: Jarred Gillett, Marco Di Bello
Tchouameni (36',Amarilla), Jonathan Tah (69',Amarilla), Luis Díaz (76',Amarilla), Neuer (81',Amarilla), Jamal Musiala (85',Amarilla)




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