Suárez, ejemplar en su final
El uruguayo, que afronta sus últimos cuatro partidos con la rojiblanca, asume su nuevo rol con compromiso y profesionalidad.


Cinco meses han pasado desde ese momento. Atlético-Sevilla. El cuarto árbitro sube el cartelón. Es el minuto 56 de partido, el ‘9’ fuera. Y el ‘9’ es Luis Suárez. Su enfado con el Cholo fue aún mayor que un mes antes, cuando ante el Liverpool el charrúa se fue mascando enfado por el cambio. Ante el Sevilla lo expresa. Las cámaras de Gol lo cogen. “Pelotudo de m...”, va mascullando Suárez en su camino al banquillo. Un lugar, ese banquillo, que se ha convertido en su sitio cinco meses después. Porque cinco meses después ya no es titular indiscutible, porque cinco meses después en la eliminatoria de los octavos de la Champions ante el United, Suárez no jugó ni un minuto y, ante el City, en cuartos, solo 8’. Y en la vuelta.
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Pero Suárez lo asume sin malos gestos, sin malas caras. Cómo lo ha afrontado, sorprende y encanta al cuerpo técnico, que encomia su actitud y profesionalidad. Intachable. Aunque, probablemente y si una renovación a última hora no lo cambia, estos sean sus últimos cinco partidos como rojiblanco, en el Atlético. No se nota. El charrúa se entrena con la fuerza y la garra del que acaba de llegar, no el de que está terminando, de un titular indiscutible, aunque ya no lo sea. Es el primeroa que llega a los entrenamientos y el último que se va.
Entrena con una profesionalidad que contagia, que el cuerpo técnico premió la jornada pasada en el partido en San Mamés con la titularidad. Se la gana día a día. Son múltiples, además, sus muestras de cariño y sus mensajes de ánimo en las redes sociales. Todos de empuje, de ganas de terminar la temporada con el objetivo cumplido, clasificarse entre los cuatro primeros, la próxima Champions. De hecho, en las redes ha comenzado una campaña para pedir una placa con su nombre en el Paseo de Leyendas. Lleva 80 partidos. No alcanzará los 100. Lo es.





