El Barça, a la casilla de salida
El Barça de Xavi sufre un final de temporada regresivo que recuerda al desplome del último curso con Ronald Koeman.


La tercera derrota consecutiva del Barça en el Camp Nou en una misma temporada, un hecho inédito en la historia del club, es el síntoma más claro de que el equipo de Xavi está en un bache preocupante. Tal y como pasó hace un año con el conjunto que dirigía Koeman, que se desplomó en LaLiga después de ganar la Copa del Rey y tener a tiro de piedra el acceso al liderato, ahora el conjunto blaugrana se ha estancado en LaLiga después de haber goleado al Real Madrid en el Santiago Bernabéu y tener a mano la posibilidad de asegurarse el segundo puesto.
Da la sensación de que el equipo ha regresado a la casilla de salida y que el efecto Xavi ha entrado en una zona de baja velocidad. La efervescencia del efecto de la llegada del nuevo entrenador se ha ido diluyendo a la misma velocidad que algunos de los refuerzos han gripado y, especialmente, se ha lesionado Pedri, que se ha descubierto como el factor más determinante del juego del Barcelona. Una mala noticia porque el canario no regresará a los terrenos de juego hasta la próxima campaña.
Los datos fríos hablan por si solo. Si se comparan los primeros 32 partidos de Xavi con los mismos de Koeman, es el holandés quien sale beneficiado con 21 victorias de éste por 17 del de Terrassa. Evidentemente, el técnico anterior contaba en su plantilla con Messi y Griezmann, pero no es menos cierto que a Xavi se le han fichado piezas que Koeman ni soñó.
Xavi ha dotado al equipo de un plan, pero este se ha perdido demasiado a menudo a lo largo de los últimos partidos. Acumulación de delanteros, busca de la épica y prisas de última hora han vuelto a ser conceptos habituales en el Camp Nou quer ha sustituido a los de juego de posición, ocho contra seis o búsqueda del tercer hombre.
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De la misma forma, la situación económica también recuerda a la de los últimos tiempos con Koeman. No hay dinero para pujar por las grandes estrellas del mercado, tampoco parece claro que los jóvenes accedan a una renovación que les aparte las dudas ante las ofertas de otros equipos y, como no podía saberse, el caso Dembélé sigue en el mismo punto de incertidumbre que hace un año.
El objetivo del equipo, que va a acabar la temporada en blanco cuando la pasada campaña levantó una Copa del Rey, es el de clasificarse para la próxima edición de la Champions League. Y a partir de ahí, tratar de construir un proyecto de cara a la próxima campaña y superar este bucle que sigue llevando al conjunto blaugrana una y otra vez a la casilla de salida.





