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Peligro: los delanteros no tienen COVID..., todavía

Doce de los 21 jugadores no se han contagiado en los últimos meses y el Racing teme que varios de ellos pudieran ser afectados por ómicrom la próxima semana

Santander
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Peligro: los delanteros no tienen COVID..., todavía
Nacho Cubero Diario AS

La evolución desbocada de la pandemia en las últimas semanas y los caprichos del calendario de Primera RFEF han logrado que ahora mismo que en los despachos de La Albericia y El Sardinero preocupen menos los que se están contagiando de COVID, cuatro en los últimos cuatro días, que los que no han sido todavía contagiado, todavía, por la versión ómicrom del coronavirus. La explicación es muy sencilla: los que se han visto afectados en Navidad o esta semana han podido recuperarse en una semana sin perderse ningún partido mientras que los que deban confinarse la próxima semana se pueden perder hasta tres partidos.

Obviamente, no se trata de banalizar las posibles consecuencias de un contagio y en el Racing están extremando todos los protocolos anticovid en sus entrenamientos. Lo cierto, sin embargo, es que todos los jugadores que hasta ahora han sufrido a ómicrom han salido del confinamiento en perfectas condiciones y viendo la distribución de los contagios en la plantilla, los siete jugadores de ataque son todavía susceptibles de contagiarse. Si la mala suerte hiciera que varios de ellos tuvieran que confinarse la próxima semana, dependiendo del día podrían llegar a perderse los vitales partidos contra el SD Logroñés, Racing de Ferrol y Deportivo. Entre Soko, Pablo Torre, Bustos, Camus, Cedric, Harper y Manu Justo han marcado 22 de los 27 goles del equipo.

Ni Harper, ni Cedric, ni Manu Justo, ni Romo han sufrido todavía a la variante ómicrom.

Analizando puesto por puesto, Guillermo Fernández Romo va a tener cubiertos de COVID, durante un tiempo por lo menos, a sus dos porteros, Lucas Díaz, que acaba de superarlo, y Parera, que saldrá del confinamiento el lunes. En el lateral derecho acaba Unai Medina el domingo su periodo de aislamiento, mientras que Ceballos ya lo hizo a la vuelta de vacaciones. Jorrín, en cambio, ha estado enfermo, pero nunca ha dado positivo, por lo que teóricamente aún podría sufrir a ómicrom. Entre los centrales, Pol Moreno está en parecida circunstancia a Jorrín, mientras que Bobadilla dejó atrás la pandemia la semana pasada. En cambio, Satrústegui y Mantilla están en peligro de contagio, pese a que el camargués pasó el COVID el verano pasado.

Ómicrom en La Albericia

Porteros: Parera, Lucas Díaz

Laterales derechos: Unai Medina, Ceballos, Jorrín

Centrales: Mantilla, Pol Moreno, Bobadilla, Satrústegui

Laterales izquierdos: Isma López, Simón

Centrocampistas: Íñigo, Tienza, Borja Domínguez, Sergio Marcos

Tres cuartos: Soko, Pablo Torre, Bustos, Camus

Delanteros: Cedric, Harper, Manu Justo

*Los que están en negrita se han contagiado de COVID en el último mes

En el centro del campo, dos acaban de superar la pandemia, Tienza y Borja Domínguez, y los otros dos siguen en riesgo, Íñigo y Sergio Marcos. Y donde la cosa se podría complicar más es de ahí en adelante: ninguno de los jugadores de ataque se ha visto las caras hasta hora con la variante ómicrom. Los cuatro trescuartistas, Soko, Pablo Torre, Bustos y Camus (lo pasó en verano, como Mantilla), y los tres delanteros, Cedric, Manu Justo y Harper han driblado hasta ahora a la variante de moda. Afortunadamente..., en principio. Esta semana han caído cuatro futbolistas, Unai Medina, Parera, Simón y Yeray, si la semana que viene se repite el porcentaje y se juntaran tres o cuatro confinamientos entre los atacantes, Romo tendría un serio problema en un momento crucial.

En el entrenamiento de esta mañana (por la tarde trabajaron en el gimnasio) se retiró Borja Domínguez, afectado de un pinchazo en la parte superior de su glúteo izquierdo. Durante uno de los partidillos, estiró la pierna, de parado, para evitar que le robaran en esférico y de inmediato se paró, se llevó la mano a la parte superior del glúteo izquierdo. Pese a ser atendido, abandonó de inmediato el entrenamiento y se espera a la evolución en las próximas horas para saber el alcance de la lesión.

Momento en el que Borja Domínguez abandona el entrenamiento quejándose de un pinchazo muscular.