BARCELONA

'Viejo' Alves, ilusión de crío

Jugando de lateral o interior, el brasileño, con 38 años, demuestra ilusión y ganas de competir en su última etapa como futbolista. Aguantó los 90 minutos. Llevaba sin jugar desde el 26 de agosto.

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Dani Alves
@FCBarcelona_es

A sus 38 años, algo quedó claro en el regreso de Daniel Alves. Hasta junio, le van a sobrar conocimientos futbolísticos y vergüenza torera para ponerse la camiseta del Barça. Pese a que llevaba sin jugar un partido oficial (o amistoso) desde el 26 de agosto (ante el Fortaleza en la Copa de Brasil), el brasileño aguantó los 90 minutos y demostró que le sobran tablas para plantarse en el campo y competir, dentro de sus limitaciones físicas.

Daniel arrancó su redebut como lateral-interior en ese sistema híbrido que Xavi ha empezado a plantear en el Barça. Un 4-3-3 que a veces se convierte en 3-4-3 pero que a veces se queda en una mezcla tóxica para el equipo. Alves, sin embargo, sabe desenvolverse donde le pongan. Meterse por dentro para probar disparos (intentó uno que casi acaba en gol) o dar continuidad en el juego (ya jugó en esa posición en el PSG y el Sao Paulo) o abrirse fuera para meter centros peligrosos en la primera parte o para empezar la acción del gol de Jutglà.

Alves demostró capacidad y fondo físico para estar 90 minutos a un nivel de intensidad competitivo de juego. Pero claro, era un amistoso. Habrá que medirlo en partidos oficiales. Ofensivamente, Alves va sobrado. Puede conducir, jugar a dos toques, encontrar al compañero libre, pegar un cambio de juego de 40 metros. La cabeza todavía le va a tiempo para ejecutar con su privilegiado pie derecho. Otra cosa será cuando sea exigido en los retornos por jugadores poderosos físicamente.

Daniel celebró el 1-0 de Jutglà como un gol de competición oficial, lanzó el penalti de su tanda como si estuviera jugando la final de un Mundial y transmitió ese espíritu que pocos tienen. Por algo es el futbolista con más títulos de la historia. Es un jugador muy grande. Le harían un flaco favor, sin embargo, aquellos que piensen que el Daniel Alves de 2021 puede hacer lo mismo que en 2008. Ya no es un jugador exuberante. Es sólo sabio y competitivo. Pero eso, en este Barça, ya es mucho. Sobre todo, por lo que es capaz de transmitir dentro. Algo que otras vacas sagradas han sido incapaces de comunicar durante años. Respeto máximo al brasileño, que podrá jugar su primer partido oficial con el Barça en el regreso de las vacaciones el 2 de enero de 2022 en Palma.