EL CLÁSICO | BARCELONA-REAL MADRID

Un motor para el Real Madrid

La apuesta definitiva de Ancelotti por el 4-3-3 consolida en el centro del campo a Luka Modric, Casemiro y Toni Kroos, que volvieron a jugar juntos ante el Shakhtar antes del Clásico.

0

Si hay un partido capaz de marcar de un modo un otro la temporada, ese es el Clásico. Los entrenadores ya han tenido tiempo de hacer pruebas con fuego real, en la Liga los equipos han destapado sus cartas y la Champions, alcanzado el ecuador de la fase de grupos, ha definido con qué colchón o angustia se vislumbra el horizonte de los octavos de final. Y para ese envite en el Camp Nou, Ancelotti tiene a punto a su motor. La sala de máquinas que lleva, con esta, siete temporadas poniendo en marcha el engranaje del Real Madrid: el trío histórico que forman Modric, Casemiro y Kroos.

Carletto esperó once partidos para ponerlos juntos. Eso sí, obligado por las circunstancias. Una pubalgia retrasó el debut de Toni Kroos, quien se perdió los primeros ocho encuentros de los blancos. Tras hacer el rodaje contra Sheriff y Espanyol, el alemán volvió al once titular contra el Shakhtar. Un partido crucial en Europa tras la derrota contra el equipo transnistrio. Era la primera meta volante de la temporada y Ancelotti la encaraba tras sacar conclusiones. "He intentado defender con un 4-4-2 y no ha salido bien. La idea que tengo ahora es muy clara. Este equipo tiene que jugar 4-3-3. Hay partidos que el equipo puede jugar sin un extremo puro, pero creo que es el mejor sistema para esta plantilla", decía Ancelotti en la previa de Kiev.

El entrenador italiano ha ensayado alternativas, consciente de que no dispone de un recambio específico en la posición que ocupa Casemiro. Pensó en el doble pivote como una solución que, además, le permitía encontrar encaje a otros jugadores, como Hazard. Pero ha acabado rindiéndose a la misma evidencia a la que pronto se entregó Zidane con brillantes resultados, tres Champions en su primera etapa incluidas. Si están en condiciones y las rotaciones no mandan, Modric, Casemiro y Kroos son indiscutibles.

El triunvirato volvió a juntarse en Kiev. El brasileño y el croata ya habían coincidido cinco veces en los primeros diez partidos. El alemán, tras superar su pubalgia, sólo había tenido minutos en los dos últimos encuentros antes del parón, al lado del balcánico, pero sin coincidir con el paulista. En esa búsqueda de alternativas por parte de Ancelotti, Casemiro (29 años) ha tenido rotaciones, algo a lo que no está acostumbrado (ha sido líder de la plantilla blanca en minutos en tres de las últimas cuatro temporadas). No jugó contra el Mallorca y fue suplente en la derrota en Cornellà. Modric (36) se perdió los partidos contra Levante y Betis por una lesión en el aductor. El entrenador blanco también le dio descanso contra el Mallorca y salió como suplente frente al Sheriff. Kroos (31), por su parte, tuvo sus primeros minutos contra el Sheriff y ha sido titular contra Espanyol y Shakhtar.

Casemiro aporta el equilibrio defensivo. Modric, la magia, coronada con el Balón de Oro que conquistó en 2018. Esta temporada, el croata es el jugador blanco que más pases da en campo contrario y en el último tercio. Y Kroos hace gala de un magistral manejo de los tiempos y precisión quirúrgica en el pase. Lleva 70 asistencias en su etapa en el Madrid.

Comparativa estadística de Modric, Casemiro y Kroos.

Comparativa estadística de Modric, Casemiro y Kroos.

Desde la 2015-16, temporada en la que el brasileño regresó de su cesión en el Oporto, Casemiro, Modric y Kroos han coincidido en 157 partidos. Y están cerca de alcanzar el centenar de victorias juntos. El balance del Madrid con el trío sobre el césped es de 98 triunfos (62,4%), 32 empates (20,4%) y 27 derrotas (17,2%).

El de pasado mañana será el decimotercer Clásico que jueguen los tres juntos. En los doce anteriores han cosechado seis victorias, tres empates y tres derrotas. En los tres últimos enfrentamientos contra los azulgranas, han celebrado el triunfo de su equipo y han sido partícipes activos de ellos. Kroos dio la asistencia a Vinicius que abrió el marcador en el último partido en el Bernabéu antes de la pandemia; Modric, saliendo desde el banquillo, marcó el 1-3 que cerró el partido hace un año en el Camp Nou; y el alemán marcó el segundo en el 2-1 en el Di Stéfano. El domingo van a por su séptima victoria conjunta. El motor de siempre sigue funcionando.