JUVENTUS

Chiesa, de estrella a cuestionado: Allegri, enfurecido

El técnico criticó la actuación del italiano ante el Milan: "Debe crecer y estar consciente de lo que puede hacer, porque aquí estamos en la Juve".

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Chiesa, de estrella a cuestionado: Allegri, enfurecido
PAU BARRENA AFP

"Y luego quieren jugar en la Juve", gritó un enfurecido Allegri mientras abandonaba su banquillo tras el 1-1 con el Milan. La Juventus acaba de cerrar el peor arranque de curso en los últimos 60 años en el Calcio, sumando apenas dos puntos en cuatro jornadas y ocupando el penúltimo puesto de la clasificación. Ante las cámaras, el técnico reconoció haberse equivocado con los cambios, aunque mientras admitía su culpa, implícitamente, atacaba a los revulsivos, que fueron Kulusevski, Kean y, sobre todo, Chiesa. El italiano, tras una Eurocopa como protagonista, todavía no ha conquistado a su nuevo entrenador, que comentó así su última actuación: "Debe crecer y estar consciente de lo que puede hacer, porque aquí estamos en la Juve".

Dudar de la capacidad del extremo de estar a la altura del club parece raro tras sus actuaciones de la temporada pasada y las que protagonizó con la Nazionale, pero Allegri no está contento, y no lo esconde. "Entre Allegri y Chiesa algo no funciona", tituló hoy 'La Gazzetta dello Sport', subrayando que el enfado del técnico es sobre todo debido a la jugada de Kalulu, en la que Szczesny ejecutó un paradón para evitar el 1-2.

El italiano no supo parar a su rival rossonero y los mensajes del entrenador fueron claros también sin nombrarlo: "Hay que entender los momentos del partido, cada balón es fundamental cuando lo tienes y, sobre todo, cuando no. Si en esos 15 minutos no se apartan las cuestiones personales y nos metemos a disposición del equipo, también si eso conlleva jugar de lateral siendo un delantero, luego los partidos no se ganan". Chiesa tiene una excusa importante: su condición física. Se lesionó durante el pasado parón de selecciones y se perdió los partidos con Nápoles y Malmoe. Para Allegri, no fue un motivo suficiente para 'perdonarle'.