REAL VALLADOLID 0 - TENERIFE 2

Aprobados y suspensos del Pucela: Traca de ferias

El Real Valladolid involuciona ante el Tenerife y se termina de olvidar de cuanto hacía bien obligando a Roberto a erigirse, casi, en héroe.

Valladolid
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Aprobados y suspensos del Pucela: Traca de ferias
PHOTOGENIC/PABLO REQUEJO DIARIO AS

El Real Valladolid dio otro paso hacia atrás siete días después del perpetrado en Burgos después de sufrir una derrota sonrojante ante el Tenerife castigada con una sonora bronca de su afición. El conjunto blanquivioleta mostró su involución temprana con respecto a anteriores semanas y terminó obligando a Roberto en convertirse casi en héroe, o cuanto menos en el mejor del equipo.

Roberto: Poco pudo hacer en el primero. Tuvo la mala fortuna de que el disparo de Míchel del 0-2 le diera en la espalda. Acabó evitando una goleada, sufriendo algo parecido a un paredón. Que fuera el mejor dice poco bueno de los demás.

Diogo Queirós: Ganó tantos metros tantas veces que a veces parecía jugar de lateral; de hecho, pareció convertirse puntualmente en uno en un tramo del segundo tiempo. Aseado con balón, sin él no brilló.

Kiko Olivas: Sacrificado al descanso para cambiar el dibujo. En el intercambio de golpes que plantea el esquema de Pacheta encaja más de lo que ofrece con balón, y eso que, pese a ser sustituido al descanso, fue el mejor tocándolo.

El Yamiq: El gol del Tenerife le pilla dolorido en el suelo. Sorprendió marcándose un eslalon primoroso que la zaga tinerfeñista rechazó cuando dio el pase dentro del área. A continuación fue sustituido por lesión.

Luis Pérez: Posiblemente el mejor de la parte trasera, aunque eso no diga mucho. En la primera mitad lanzó una buena carrera hacia el área que fue frenada con una falta no pitada. Le faltó acierto en los centros. Tiró al muñeco al final.

Alcaraz: Dio un despeje a la frontal nada más empezar, en lo que fue preludio de una pobre actuación. Envió varios pases en largo a ninguna parte y tras sacar de centro el 0-2 regaló la posesión, en una muestra de desconexión.. Remató de cabeza al larguero a los 20 minutos.

Roque Mesa: De más a menos y siempre desasistido. Dio la sensación de que cuando estaba a gran altura se le requería en la sala de máquinas y viceversa. Porfió demasiado a veces debido a esa soledad frecuente.

Olaza: Sorprendió a Soriano en una falta directa que despejó por poco el guardameta. Estuvo mejor en zona defensiva que en anteriores partidos, aunque, a cambio, arriba pudo aportar poco. Acabó con molestias musculares.

Toni Villa: En la línea del resto del equipo, no conectó. Revolucionado por momentos, trató de espolear a los suyos, aunque la sensación fue que no terminó de encontrarse. Pese a ello, fue el hombre de ataque que más intervino.

Óscar Plano: Igual que cuando está bien se nota mucho, debido a su calidad, cuando no está también se nota, porque esta no hace acto de presencia. Su arranque de curso va más alineado con lo segundo.

Weissman: Le quitó un buen balón a Plano, que venía en mejor posición por detrás. Le puso la misma voluntad que le pone a sacarse el carnet de vallisoletano, pero seguramente más de uno se pregunte "qué pasa" al ver que no acaban de dar con él.

Javi Sánchez: La refriega que tuvo con Enric Gallego, en los resúmenes del partido, aparecerá apercibida con dos rombos. La misma mala leche que le puso a ese conato de discusión le falta para asentarse con garantías.

Sergio León: No dio una a derechas. Como prueba, que tocó solo 11 veces el balón... y solo una acabó en una entrega a un compañero.

Hugo Vallejo: A pie cambiado y con el pie torcido, pues tampoco acabó de ser aquello que se requería. No fue, claro, el único ni el mayor responsable.

Anuar: La voluntad. Fue lo que acostumbra, aunque ese nervio no se tradujo en el juego que el equipo necesitaba para meterse en el partido.

Aguado: Como Anuar, estuvo bien con balón. Como le pasó al ceutí, fue insuficiente en medio del desconcierto general.