INGLATERRA

Diez jóvenes a seguir en la Premier League

La competición echa a rodar con grandes expectativas puestas en las nuevas estrellas que componen su firmamento, pero también hay que observar a las promesas que buscan derribar la puerta.

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Bryan Gil Tottenham

La Premier League abre el telón con un Brentford-Arsenal que inaugurará una carrera de 38 jornadas para conocer el campeón. En este mercado, las Islas han presumido de músculo financiero para rellenar su galaxia, esa en la que el talento joven también tiene cabida. Aquellos que se crían soñando en Anfield u Old Trafford pasan por una etapa de maduración en equipos puente que les reciben sabedores de que los servicios prestados serán temporales. Otros aterrizan de ligas menos grandilocuentes con la ilusión de asentarse en la élite. Sea cual sea la ruta, la Premier sabe embaucar a las promesas. En este artículo repasamos los diez jóvenes a los que seguir de cerca en la competición inglesa.

1. Bryan Gil (2001-Tottenham)

25 millones y Lamela han llevado al de Barbate al norte de Londres. Son, Moura, Bergwijn y quién sabe si Kane pujarán por él en una delantera que promete ser vertiginosa porque Bryan Gil es la personificación de la audacia y del descaro. A sus 20 años es un especialista en cambiar la cara a sus equipos y el ritmo a los partidos, rompiendo libretos por la alta carga de imprevisibilidad que imprime a su juego. Su complexión física le convierte en un jugador escurridizo que acude al centro y el desborde como herramientas para llevar el equipo al área. Entre los problemas, Bryan aporta una solución diferente, desde el pase en todas sus formas o desde el regate, el aspecto que más destaca de su juego. La pasada Liga acabó tercero en el ranking de regateadores. De los 121 que intentó solo 67 fueron con éxito (55%), pero ahí se explica otra de las claves de Bryan: una confianza abrumadora en sí mismo. En variables como el gol y la asistencia solo logró cuatro y tres respectivamente, aunque su fútbol transciende de números. Es más sensitivo, más caótico. Bryan es el extremo zurdo clásico caído en una etapa temporal donde el regate escasea y él surge para romper con la monotonía.

El Tottenham se ha movido rápido para hacerse con uno de esos diamantes en peligro de extinción, sabedor de que ha de pulirlo para el futuro próximo. Ahora la pelota también está en su tejado, porque el de Barbate cae en un equipo necesitado de resultados que trata de crecer mientras se construye y forja su nueva identidad con Nuno en el banquillo.

2. Trincao (1999-Wolverhampton)

El portugués pasó por una corta estancia en el Barça la pasada campaña donde no fue capaz de justificar los 31 millones que desembolsó la entidad azulgrana por él al Braga. Llegó con la etiqueta de promesa y a pesar de haberse destapado, la escasa continuidad y la alta expectación que sembró en Portugal obligan a mantelerle tal distinción. El portugués recala en la Premier cedido, en busca de un entorno en el que pueda desplegar las cualidades que hicieron a Bartomeu hacer uno de sus últimos servicios con él. Trincao es un extremo zurdo con el descaro por bandera, aunque en Barcelona la escondiese víctima del peso del escenario. Se amolda a ambas bandas, aunque sea en la derecha donde más cómodo se siente. Su movimiento fetiche pasa por recibir pegado a la línea de cal para encarar hacia el área dibujando una diagonal. También controla otras variables como el golpeo, el toque de balón, habilidad en el 1vs1 y capacidad asociativa, pero aún no ha sido capaz de hacerlas explotar.

La falta de confianza ha sido una de las causas que han frenado su progresión. Llenar ese vacío y reconducir el talento de Trincao, dándole un ecosistema en el que crecer y en el que vuelva a emplear su regate como arma de castigo son algunas de las tareas de Bruno Lage al frente del banquillo de los Wolves. En un ecosistema amable, con compatriotas que hacen que el portugués sea la lengua dominante del vestuario (9 jugadores portugueses en la plantilla más el técnico), Trincao espera responder a las expectativas que dejó en Portugal, donde marcó ocho goles, dio otros ocho y se erigió como uno de los mayores talentos de la Península.

3. Nuno Tavares (2000-Arsenal)

El Arsenal iniciaba su pesca en el mercado con un lateral izquierdo con proyección como Nuno Tavares. Llegó del Benfica a cambio de 8 millones de euros tras disputar 14 partidos en liga la temporada pasada. No dejó goles ni asistencias en su casillero, tampoco continuidad en su juego ni provocó un seísmo que sentase a Grimaldo. Este último es el aspecto en el que más horas de trabajo ha de concentrar para ser importante en el día a día. En el Arsenal llega como teórico suplente de Tierney. El escocés es un lateral con capacidad para ser central, optimizado, llegador, aplicado en lo defensivo y ofensivo que pondrá a Tavares en una complicada tesitura para ser titular, especialmente cuando el rival demande colocarse en la trinchera. Las debilidades del lateral portugués se concentran en la defensa del área, donde aún no controla el itinerario defensivo con soltura.

La pretemporada le ha servido para exponer sus dotes y presentar candidatura. Profundidad, implicación para presionar, pulmón, desequilibrio y mucha velocidad son las dotes con las que el portugués ha presentado candidatura esta pretemporada como gunner. Arteta ha quedado gratamente sorprendido por su vocación ofensiva y su facilidad para pisar área contraria. Sus cualidades lo presentan como aliado más que enemigo para Tierney, ejerciendo como carrilero en un sistema de tres centrales donde tenga libertad para proyectarse y hacer al equipo progresar con balón. Sin embargo, Nuno Tavares requiere de aprendizaje, tiempo y oportunidades en el laboratorio del técnico español porque, de momento, es un lateral a medio construir.

4. Lokonga (1999-Arsenal)

El segundo fichaje de los Gunners también guarda un componente de presente, pero especialmente de futuro. Sambi es un centrocampista que ha brillado en Bélgica por su habilidad para dominar el centro del campo del Anderlecht. Actúa de pivote y de interior, haciendo de la base de la jugada su territorio para organizar y dibujar los primeros eslabones de la jugada. Con 21 años ha sido el jugador que más pases precisos dio en campo contrario (54) en la primera división belga, motivado por su lectura y precisión en el pase corto y largo. Sus labores creativas conviven con las destructivas, donde aprovecha su físico para hacer de la presión, el tackle y la anticipación el primer muro de contención para el rival. En ocasiones, infranqueable, como ejemplifican los rankings que lo sitúan como uno de los jugadores con más recuperaciones e intercepciones de la liga belga.

El proyecto de Arteta ha mostrado como necesita de caudal joven para rejuvenecer un estilo donde el balón ha de volver a ser el Alfa y Omega, y donde Lokonga puede empezar a asomarse. Aún es un centrocampista tierno e impulsivo, de los que arriesga en demasía, pero con un cuerpo y una concepción del juego privilegiadas que, bajo la compostura de Xhaka y Thomas, puede potenciar y perfeccionar. 17,5 millones de euros fijos y cuatro en variables ponen en él las esperanzas del futuro centro del campo Gunner.

5. Billy Gilmour (2001-Norwich)

El escocés se dio a conocer en la Eurocopa, donde además de debutar con Escocia, dio una exhibición en medio de la rivalidad que tuvo a Wembley por testigo. MVP de un Inglaterra-Escocia que se sucedió bajo su mando. Comandó a su selección organizándola en torno al balón y a la presión, atesorando toda la responsabilidad de la sala de máquinas. Es un mediocentro posicional, de carácter organizativo que decora su juego con calidad, atrevimiento y una buena toma de decisiones. Transmite un deseo inequívoco por mantener el juego activo, leyendo el partido en busca de situaciones en las que pueda marcar la diferencia o hacerla marcar al resto. Sobresale su primer toque, conducción, salida de balón y desplazamiento en largo y aunque en los últimos meses también haya progresado como recuperador y director de presiones (8 recuperaciones contra Inglaterra en la EURO), son los parámetros pendientes de mejorar.

Gilmour concentra en sus 170 centímetros una interpretación del juego mayúscula con la que combate su aparente fragilidad física. Forjado en la cantera del Chelsea, la falta de oportunidades (11 partidos la pasada temporada) le han obligado a volar hacia Norwich. El recién ascendido tendrá que modificar sus intenciones con balón para acondicionarle un contexto en el que se pueda desplegar todo su talento. El centrocampista a su vez se sumerge en un reto de calado que examinará su potencial para en el futuro liderar el centro del campo del vigente campeón de Europa.

6. Michael Olise (2001-Crystal Palace)

El Crystal Palace ha sido uno de los grandes protagonistas del mercado en Inglaterra. Con el objetivo de salir del conformismo de la media tabla y renovar la plantilla, se ha lanzado a por un cambio de look que ha empezado con el desembarco de Patrick Vieira al banquillo. Para la formación de la plantilla se ha apostado por promesas hambrientas de minutos y victorias para que la ambición sea el nuevo dogma del equipo. Olise ha sido uno de los jóvenes elegidos para avivar el proyecto.

El francés llega desde Championship, concretamente desde el Reading, donde rompió toda clase de expectativa. Siete goles y doce asistencias en 44 partidos escenifican su apabullante vocación ofensiva. Habita en el último tercio como mediapunta y extremo de perfil diestro, ejerciendo a pie cambiado por su condición de zurdo. Desde la banda encara y amplía los recursos de su equipo por su gusto para entrar por dentro y pisar zonas alejadas del radar de su marcador. Entre líneas se desliza para fabricar ocasiones que nutran a sus compañeros de ataque. Avalado por su creatividad y su técnica, Olise da el salto con 19 años a la máxima categoría, a un club donde el desparpajo y la valentía se ciernen como necesidad y donde la competencia de Zaha y Eze le exigirán demostrar si su talento responde al nivel del campeonato.

7. Conor Gallagher (2000-Crystal Palace)

Gallagher es otro de los talentos reclutados por el Palace. El mediocentro inglés llega con más experiencia en su currículum tras pasar la pasada temporada alistado en el West Brom, donde comprobó su capacidad para ocupar el centro del campo de un equipo de la Premier. Es el arquetipo del box-to-box británico que desordena, ordena y llega que actúa como puente entre la defensa y el ataque. En una temporada catastrófica para los Baggies, él fue una de las notas disonantes en el buen sentido. Asentado en la medular, desplegó su habilidad para marcar los tiempos, siendo un futbolista amoldable a diferentes contextos, condición que va a ayudar al Palace a cambiar sus vestiduras en el transcurso de la temporada.

En su travesía de 30 partidos en Premier dejó dos goles, dos asistencias y una tendencia ascendente en su línea de progresión al tomar responsabilidades. Con balón sacó a relucir su visión de juego para involucrarse en la posesión y se atrevió a pisar más el área y a probar el disparo. Sin balón, incombustible para repetir esfuerzos en la presión y para recuperar, mezclando intensidad y compromiso. A sus 21 años Gallagher ha vivido la derrota en el día a día y sufrido el descenso, lo que le ha llevado a madurar y a que su cesión en el Palace sea el escaparate que confirme su consagración. Sus cualidades, esbozadas en la cantea del Chelsea, casan a la perfección con el estilo británico.

8. Oliver Skipp (2000-Tottenham)

Una de las sorpresas de la pretemporada en Inglaterra. El joven centrocampista inglés parecía destinado a pasar otra temporada lejos de Londres al calor de un recién ascendido o de la segunda división para continuar con su forja, pero su nivel en la preparación con el Tottenham ha encandilado a Nuno. Frente a Chelsea y Arsenal ha demostrado conocer los entresijos del doble pivote, dominando la posición, dando orden defensivo, acumulando importancia en la construcción, lectura para presionar y capacidad para interceptar. Su experiencia en Championship con el Norwich le permitió crecer y trazar la hoja de ruta que hoy presenta con tanta fuerza a uno de los clubes llamados a recuperar su distinción como miembro del Big Six.

Skipp posee unas características más próximas al rol de pivote, aunque también puede acoplarse al puesto de interior para equilibrar el centro del campo. Además, sus características le permitirían complementarse con Winks o Hojbjerg y un jugador más ofensivo y creativo como Lo Celso, Ndombelé o Dele Alli. Su rendimiento le ha abierto las puertas del primer equipo y con 20 años aspira a ser algo más que una alternativa en unos Spurs que necesitan sabia nueva para reorganizarse.

9. Livramento (2002-Southampton)

La academia del Chelsea es una de las canteras de Inglaterra donde más talento se cocina. El Southampton, necesitado de nuevos estímulos, ha acudido a ella para reforzar su banquillo. Livramento, premiado como mejor futbolista de las inferiores del conjunto Blue la pasada campaña, ha sido el primero en sumarse a la disciplina de Hasenhüttl. El lateral inglés de 18 años ha sido fichado por 5 millones de libras, aunque el Chelsea se ha guardado una opción de compra por 25. Su reconocimiento y alta estima en la academia era incompatible con otra temporada a la sombra de Azpilicueta, Reece James y Hudson-Odoi, lo que le ha obligado a dar el salto hacia la Premier. En Southampton tendrá a Walker-Peters como rival en la derecha, pero su físico y versatilidad le permiten acoplarse en esquemas de tres centrales como carrilero, actuar como lateral en ambas bandas o interior. Zancada, conducción, manejo de las dos piernas, dañino tanto por dentro como por fuera e incansable para surcar la banda definen al polivalente excanterano Blue.

10. Armando Broja (2001-Southampton)

La salida de Dany Ings del Southampton obligaba a la entidad a llenar su vacío. Su sombra (46 goles en las últimas tres temporadas) era demasiado alargada para apostar por un único ariete. Armstrong, del Blackburn Rovers, y Armando Broja, canterano del Chelsea, han sido los elegidos por los Saints, pero en este artículo las miradas se centran en el delantero albanés. Criado y cedido desde Londres, Broja viajó a Vitesse la pasada temporada para subir peldaños en su progresión. En los Países Bajos hizo uso de su altura (191 cm) para imponerse dentro del área, pero también acude a su poderío aéreo, juego de espaldas y habilidad con el balón para fabricarse la jugada y armar el disparo. En 34 partidos consiguió anotar 11 goles. Antes de emprender el vuelo hacia otra cesión que supone un auténtico desafío, el Chelsea ató su renovación hasta 2026, sabedor de los quilates que atesora uno de los delanteros más prolíficos de su academia con 19 años.