RANGERS-REAL MADRID

Glasgow examina a Odegaard y Jovic ante 13.000 espectadores

Primer amistoso serio del Madrid ante el Rangers sin los internacionales que fueron a la Eurocopa. Turno para los meritorios...

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Glasgow examina a Odegaard y Jovic ante 13.000 espectadores
REALMADRID.COM DIARIO AS

Todo tiene aroma de volver a empezar en este arranque del segundo proyecto de Ancelotti al frente del Madrid. No sólo por el técnico italiano, que se sienta en el banquillo blanco seis años después de su despido. También son las mismas caras en un equipo en el que aún faltarán sus principales jugadores, los Modric, Kroos, Courtois, Benzema, Varane, Bale o Hazard, que participaron en la Eurocopa. De entre ellos, sólo Alaba tiene opciones de viajar a Glasgow. Lo haría con tres entrenamientos en las piernas, pero acaparando los focos por ser la única novedad real para un partido que si para alguien es importante es para los meritorios.

El amistoso tiene una segunda lectura que alimenta el aroma de reencuentro con el fútbol: 13.000 espectadores estarán en la grada. El Madrid vuelve a jugar ante público 504 días después. El último partido en que esto sucedió, antes de la pandemia, fue el 8 de marzo de 2020 y perdió 2-1 ante el Betis.

Oportunidad de brillar para Jovic, Odegaard, Rodrygo o Isco

No puede haber un encuentro más atractivo para arrancar este Madrid 2.0 de Ancelotti. Sentado en el banquillo de enfrente en esta pequeña catedral del fútbol que es el Ibrox Stadium estará el mítico Steven Gerrard, leyenda del Liverpool que en apenas tres temporadas ha vuelto a poner en órbita al Rangers. Levantó el campeonato de liga escocés la pasada temporada devolviendo a la entidad al camino del éxito después de una larga travesía por el desierto. Los problemas económicos empujaron a este club histórico a la bancarrota en 2012. El castigo, que incluso fue votado por los demás equipos del campeonato, fue ejemplar. Bajó a la Cuarta División, tuvo que cambiar el nombre (aunque mantuvo su palmarés) y tras un largo camino hasta la reconstrucción total conquistó esa liga histórica que impidió un récord del Celtic, su eterno rival, que habría ganado, de no ser así, su décima liga consecutiva. Y esos son los años, diez, que transcurrió entre el título 54 y el 55 del Rangers, este sí, un récord europeo, pues tiene dos más que el Linfield norirlandés y cuatro más que su eterno rival, el Celtic, seguidos del Olympiacos griego (45), el Benfica (37), la Juventus (36), y el Ajax y el Madrid (ambos 34).

Comparece el Rangers en el Ibrox Park mucho más rodado que el Madrid, con la plantilla al completo y habiendo empatado 2-2 con el Arsenal en esta misma pretemporada. Es una incógnita el equipo que dispondrá Gerrard, más aún teniendo en cuenta que ayer mismo disputaron otro amistoso, este ante el modesto Brighton, también con público en la grada (7.000 espectadores). El sábado 31 arranca su liga ante el Livingston y el 10 de agosto se juega seguir en la Champions ante el HJK Helsinki.

En una situación complicada.

En el Real Madrid será imposible sacar conclusiones, más allá de la motivación con la que arrancan los jugadores que tienen la obligación de demostrar a Ancelotti que son alternativas sólidas a los titulares. El equipo viaja hoy mismo a Glasgow sin que ayer hubiera lista. Jovic, renqueante toda la semana, no se lo quiere perder. Odegaard empieza una nueva vida con Ancelotti, como Isco, y Rodrygo está en una especie de limbo, con la incertidumbre de si tendrá o no plaza de extracomunitario. Son los principales nombres que deben reivindicarse. Y habrá que prestar atención, sobre todo, al casting de canteranos: Chust, Gila, Miguel Gutiérrez, Blanco, Marvin y Arribas tendrán un buen puñado de minutos.

No sólo faltarán los internacionales de la Eurocopa. Tampoco se han incorporado al trabajo los cuatro que estuvieron en la Copa América (Vinicius, Militao, Casemiro y Valverde) y Kubo, Ceballos, Vallejo y Asensio están todavía en los Juegos de Tokio... Pero poco importa porque el Madrid vuelve a empezar, y lo hace con Ancelotti y, sobre todo, con 13.000 gargantas gritando en la grada.