ALMERÍA

La defensa, tarea pendiente para Rubi

La UD Almería ha registrado números defensivos impropios de un equipo que pretende ascender a la máxima categoría. Rubi tendrá que lidiar con los males de la retaguardia.

La defensa, tarea pendiente para Rubi
CARLOS BARBA DIARIO AS

La temporada de la UD Almería ha encontrado su horma en el zapato en el aspecto defensivo. Los 40 goles encajados le colocan como el octavo equipo de la lista, pero es el vigésimo en porterías a cero (12), solo por delante de Castellón y Albacete (11). Los problemas en lo referente a las ocasiones generadas por el rival se evidencian en los 141 tiros recibidos, siendo el noveno que más en Segunda División, con menos de treinta disparos de diferencia con el primero (Sabadell). Además, es el equipo que más tarjetas amarillas ha sumado empatando con el Fuenlabrada (128). Por último, se encuentra en el top-3 de peores números de intercepciones y tackles.

Los centrales serán el mayor agujero para el plantel indálico con las bajas de Jorge Cuenca e Ivanildo Fernandes. Nikola Maras y Chumi son los únicos que continuarán el curso que viene, con la opción de que Juan Ibiza pueda incorporarse a las filas de unionistas tras volver de cesión con el Sabadell. Varios fichajes serán necesarios para reforzar una zaga que se ha visto en muchas ocasiones expuesta a errores manifiestos.

En los costados también hay dudas con algunos futbolistas. En el lateral derecho, Iván Balliu no ha renovado y todo indica a que se marchará, mientras que Aitor Buñuel puede recibir ofertas. En el lado opuesto, Sergio Akieme tiene una opción de compra para incorporarse al conjunto rojiblanco, pero con la incertidumbre de que algún club de mayor categoría pueda ficharlo. En el caso de Álex Centelles se presupone su continuidad en la plantilla 21/22. Por lo tanto, en las bandas también se esperan refuerzos para mejorar los flancos de los andaluces.

Rubi tendrá que trabajar en esta parcela defensiva para que el equipo pueda aspirar al ansiado ascenso a Primera División. En su sistema habitual (1-4-3-3), la zona defensiva es una parte clave. En ataque, el trato del balón es fundamental, desde unos centrales que trabajen en salida de balón hasta unos laterales profundos que recorran todo el carril. En defensa, el repliegue en 1-4-1-4-1 es una seña de identidad en defensa posicional, mientras que en las transiciones ataque-defensa pueden venir los contratiempos, por lo que serán importantes defensas con capacidad para recuperar la posición. El técnico de Vilassar de Mar tiene en la defensa la tarea pendiente para el curso que viene.