CHAMPIONS LEAGUE

Un 'hooligan' herido y dos detenidos en las calles de Oporto

En la zona de la Ribeira, se multiplicaron los incidentes menores, con algunos enfrentamientos entre simpatizantes del City y policías. El presidente de Portugal, crítico.

Un 'hooligan' herido y dos detenidos en las calles de Oporto

Las hinchadas del Chelsea, vencedor de la Liga de Campeones, y del Manchester City abandonaron, tras el encuentro, el estadio do Dragao en Oporto y lo hicieron de forma pacífica, rodeados de agentes, aunque sin distanciamiento ni mascarillas.

Los primeros en abandonar el estadio fueron los del City, que prefirieron no quedarse a ver los festejos del rival. Por su parte, los "blue" corearon una y otra vez el himno de la Champions para agradecer a sus jugadores, que permanecían en el césped, la victoria contra los "cityzens". Tras hora y media en el estadio, la afición del Chelsea también abandonó el recinto.

En la zona aneja al estadio no se han registrado incidentes, sobre todo porque la hinchada tenía que subirse al autobús para acudir al aeropuerto y tomar el avión rumbo a Londres o Manchester.

Para esta misma noche están programados alrededor de 25 vuelos desde el aeropuerto Sá Carneiro de Oporto.

Sin embargo, en las calles de Oporto, en la zona de la Ribeira, se multiplicaron los incidentes menores, con algunos enfrentamientos entre simpatizantes del City y policías que se saldaron con algún "hooligan" herido leve y al menos un par de detenidos, según testigos.

El presidente de Portugal, crítico

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, se sumó este sábado a las críticas contra la tolerancia con los excesos de los aficionados ingleses que asisten en Oporto a la final de la Liga de Campeones. "No se puede decir que tenemos que obedecer las reglas, fijar un límite y después que el límite ya no sea ese", dijo el presidente.

Las críticas de Rebelo se producen tras la difusión de las imágenes de los excesos de los hinchas ingleses que han tomado Oporto, la segunda ciudad del país, sin respetar los protocolos anti-COVID.

El grueso de los más de 16.000 hinchas con acceso al estado Do Dragao, donde se enfrentan Manchester City y Chelsea, llegaron este sábado a Oporto, recorrieron la ciudad sin mascarilla y sin las distancias mínimas de seguridad y se agolparon por cientos en las terrazas de la "ribeira" ante la pasividad de la policía lusa.

"No se puede decir que los simpatizantes estarán en una burbuja y luego no están en una burbuja", lamentó Rebelo de Sousa.

Las críticas del presidente portugués se suman a las que se han escuchado en las últimas horas procedentes de distintos sectores del país, desde políticos a empresarios pasando por deportistas.

"Sumisión total al fútbol", denunció la federación portuguesa de rugby, que celebró la final de su campeonato nacional sin público. "Lo que está ocurriendo es increíble", lamentó el líder de la oposición conservadora, Rui Rio. "No consigo entender cómo no dejamos que haya público en nuestros campeonatos de fútbol -y hasta diré que me parece bien- y ahora importamos un juego en el que los extranjeros pueden estar e incluso provocar incidentes", dijo.

Desde la patronal de restaurantes se quejan también de "incongruencia" en la estrategia gubernamental, con inspecciones y restricciones en restaurantes y terrazas del país, mientras se permiten excesos entre los aficionados británicos.

Una "permisividad incomprensible" y una "doble vara de medir" que genera un "sentimiento de indignación y revuelta", alertaron los empresarios.