ROMA 2-LAZIO 1

El derbi de Pedro

El canario sentenció el partido entre Roma y Lazio con un golazo desde fuera del área. Los giallorossi no ganaban ante sus conciudadanos desde 2018.

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Tras haber sumado apenas una victoria y tres derrotas en las últimas cuatro jornadas, la Roma se regala una gran noche ganando el derbi ante la Lazio, que en la ida le había tumbado con un 3-0. Es un triunfo que los romanisti esperaban desde 2018 y que les acerca a la clasificación para la primera edición de la Conference League, dejando el Sassuolo (que mañana jugará con el Parma), cinco puntos atrás.

Los biancocelesti se jugaban mantener vivas sus esperanzas de regresar a la Champions, y en el primer tramo de partido ganó la tensión. Los contrincantes se estudiaban sin descubrirse, hasta que, en el 27', Milinkovic le quitó el balón a Ibáñez y lo cedió a Luis Alberto, al que un paradón de Fuzato le negó el 0-1.

A partir de allí los equipos se desataron y, después de un tanto anulado a Muriqi por fuera de juego, Mkhitaryan abrió la lata gracias a una gran jugada personal de Dzeko, que se deshizo de Acerbi y puso el pase de la muerte para el armenio.

Los giallorossi, con el joven Darboe (19 años) titular por tercera vez y dueño de la medular, gestionaron bien el ritmo de juego en la reanudación, que también fue descafeinada en sus comienzos.

Después de otra gran intervención de Fuzato ante Immobile, el tanto que sentenció la contienda llegó en el 78'. Pedro conquistó un balón en el mediocampo, lo defendió ante la zaga biancoceleste y se sacó de la chistera una maravillosa rosca zurda desde fuera del área, imparable para Reina. Fue el sexto gol de su temporada (con siete asistencias), una proeza que escribe el nombre del canario en la historia del derbi della Capitale.

La Lazio, que dijo adiós definitivamente a la Copa de Europa, se quedó con diez en el 88' por la segunda amarilla a Acerbi, y no supo volver a reaccionar. Para la Roma fue el primer triunfo ante uno de los primeros seis equipos de esta Serie A y una inyección de ilusión tras una temporada decepcionante. Ahora queda un último partido (con el Spezia) para cerrar la era Fonseca y dar el pistoletazo de salida a la de Mourinho.