CHAMPIONS (F) | CHELSEA - BARCELONA

Lluís Cortés, el alma mater de este Barcelona

El entrenador de Balaguer llegó en enero de 2019 en sustitución de Fran Sánchez y, desde entonces, ha convertido al Barcelona en un equipo más competitivo, con hambre e identidad.

Lluís Cortés, entrenador del Barcelona.
GORKA LEIZA DIARIO AS

Lluís Cortés llegó al primer equipo del Barcelona en enero de 2019. Llegaba para sustituir a Fran Sánchez en un equipo con un gran potencial, pero que desconectaba en determinados partidos. Esto le había costado el título liguero un año antes y esa misma temporada iba por el mismo camino. Sin embargo, ese mismo curso enderezó el rumbo y empezó a crear la apisonadora que ahora mismo es el Barcelona.

En su primera campaña al frente del equipo no pudo levantar el título liguero, aunque sí logró su primer título, la Copa de la Reina, en Mérida ante el Atlético en la gran final. Y, sobre todo, logró meter por primera vez en la historia a un equipo en la final de la Champions League. Entonces se encontró con un Lyon que les pasó por encima en aquella final de Budapest. Pero fue el principio de algo grande: ser las mejores de Europa.

Su hegemonía en España empezó en la Supercopa de la siguiente temporada. Cortés y su equipo se habían dado cuenta que para competir en Europa no sólo necesitaban tener mucha calidad y una idea de juego, también necesitaban dar un paso adelante en el plano físico. Y se pusieron manos a la obra. Aquella Supercopa demostró que este equipo iba muy en serio. La pandemia fue un parón importante que no les impidió ganar, al fin, la liga. Sin despistes ante rivales teóricamente inferiores, las azulgrana fueron justas vencedoras. En Europa, eso sí, en septiembre de esta misma temporada, fueron superiores a un Wolfsburgo que se llevó el pase a la final. En la Copa, que se terminó jugando este año, también se la llevó goleando.

Esa temporada, en la Supercopa se encontraron con su primer tropiezo, eso sí, sin perder el encuentro. El Atlético las eliminó en los penaltis tras empatar a partido único. Un traspiés que no afectó en lo mental. La prioridad era ganar todo en la Primera Iberdrola y volver a llegar a la final de Champions. Dicho y hecho. En la liga, han levantado el título con cinco jornadas por jugarse, ellas con tres partidos menos. En la competición continental han demostrado ir muy en serio hasta llegar a la gran final. Ahora quieren hacer historia con el primer título europeo para un conjunto español.

Misma base, pocos fichajes y cantera

Lluís Cortés tiene claro lo que quiere de su equipo. Con prácticamente las mismas jugadoras que cuando llegó les ha grabado a fuego una idea: competir. Calidad tenían de sobra, aunque a lo que ya había se sumó Hansen, Cata Coll, Crnogocevic, Jenni Hermoso y Andrea Falcón. Los fichajes desde su llegada y la alternativa a jugadoras como Laila Codina, Jana Fernández, Ariadna Mingueza o Bruna Vilamala.

Un 4-3-3 con alternativas

El preparador suele apostar por un 4-3-3 con alternativas. Con la idea de tener el balón y defender a base de no dejar al rival el esférico, apuesta por laterales largos, que, normalmente, llegan con mucha facilidad al ataque, un centro del campo con una jugadora más posicional y dos centrocampistas más creativas que llegan fácil a las zonas de remate, dos extremos con mucha calidad y desequilibrantes y una goleadora. Un esquema que a veces varía metiendo a Oshoala con Jenni Hermoso. Dos delanteras, aunque es la madrileña quien baja más para participar del juego y la nigeriana la que pelea con los centrales. Un equipo muy definido con jugadoras clave en cada línea que les convierte en una apisonadora. Un equipo que se conoce a la perfección.