ITALIA

Cerci, sincero sobre su paso por el Atlético: "Quizás no valía para la Champions..."

El exjugador del Atlético se sincera después de su última espantada en un equipo de Tercera. Cree que la aventura en España era demasiado para él.

Cerci, durante su participación en el programa Tiki Taka.
Tiki Taka

Cerci ha intentado reengancharse al fútbol, pero apenas ha durado unos meses en el Arezzo, un club de la Serie C italiana y, a sus 33 años, cada vez le queda menos tiempo de corto. Sus últimas oportunidades dictan casi sentencia y el jugador ha echado la vista atrás sobre sus errores en el programa Tiki Taka de Italia 1. Hace unos días Cerci rescindía su contrato con el Arezzo después de verse envuelto en una pelea con un compañero. Después de únicamente 15 partidos jugados y dificultades de puesta a punto, el jugador rescindió y vuelve a estar sin equipo.

A la Serie C había llegado tras su último e infructuoso paso por la Salernitana en la Serie B. Su cuesta abajo ya no parece tener límite y es la hora de algún que otro arrepentimiento y, también, de ser sincero. El punto de inflexión de su carrera fue su fichaje por el Atlético. Llegó en 2014 tras dos buenos años en el Torino, pero fue un fiasco. Le faltó trabajar y lo pagó. "Me equivoqué al apostar todo al talento. No pude expresarme como en los dos años en el Torino en los otros equipos en los que jugué. En el Torino había un ambiente, un entrenador como Ventura, que me dio todo y logré grandes goles. A veces me río para mis adentros pensando que quizás hubiera sido mejor para mí incluir a Ventura también en mis contratos. Había una relación especial que me permitió expresarme al máximo a pesar de haber tenido discusiones, pero él me entendió y fue uno de los pocos que siempre supo qué tipo de juego estaba llevando a cabo. Fue el entrenador quien me permitió sacar a relucir mis cualidades. Después del Torino quizá me equivoqué al pensar que el talento podría ser suficiente para jugar en la Champions League o en otras etapas. Tuve que trabajar más duro ", reconoce.

Diez partidos en el Atlético y un gol en esa temporada 14-15, después volvió tras las cesiones en el Milan y el Genoa para disputar dos en la 16-17 dejando atrás una cirugía en la rodilla. La elite se le escapaba de las manos ya casi para siempre. En el Atlético se había pegado de bruces contra un muro, si no trabajas tener talento no sirve de nada. Al cristalizar las negociaciones, su mujer, ante el interés de equipos italianos, espetó un "Alessio jugará en el fútbol que realmente cuenta", en alusión a que se iba al Atlético para jugar la Champions". Esa afirmación se la han recordado al jugador una y otra vez por donde ha pasado. "Después se aclaró el significado del mensaje. Mi esposa siempre ha estado cerca, tanto en los mejores momentos como en los peores. En esa temporada inicié una serie de negociaciones con clubes italianos, para quedarme en la Serie A. Roma, Milán, Inter... ese era mi fútbol, no que el Atlético de Madrid fuera una segunda opción, pero yo quería quedarme en Italia y sentíamos que se estaban burlando de nosotros y esa frase venía de ahí", explica.

En el Atlético no le salió nada bien, pero sobre todo no sintonizaba con la disciplina de trabajo. También es cierto que venía de ser el ojo derecho del entrenador y pasó a ser uno más en un ambiente de exigencia diaria como el del Atlético. "Hubo problemas mentales pero también físicos que me detuvieron. Me operaron la rodilla varias veces y esto no me permitió volver a ser el de antes. Soy un jugador con talento, pero mi fuerza está en la explosividad y la velocidad. No pude ser yo mismo", explica. Ahora piensa en su futuro. "Me gustaría volver a jugar, pero solo si vale la pena y entiendo que no es fácil después de todo lo que he pasado. Se han dicho las cosas correctas, pero también quería recordar que comencé desde un pueblo pequeño y cumplí mis sueños. Es verdad, estoy en este punto, ha habido muchas cosas negativas pero estoy contento con lo que he hecho con sacrificio y pasión, teniendo a mi familia a mi lado", concluye.