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Cara y cruz en los últimos años tras perder el derbi asturiano

El equipo solo sumó nueve de los 24 últimos puntos el año pasado, mientras que en 2018 enlazó 12 jornadas invicto con seis victorias en siete partidos.

Cara y cruz en los últimos años tras perder el derbi asturiano
PACO PAREDES DIARIO AS

A David Gallego no le preocupa lo pasado, ni mucho menos las estadísticas; así lo dejó claro en la rueda de prensa previa al derbi del pasado sábado en El Molinón. Ahora bien, el entrenador del Sporting tiene a sus órdenes un puñado de futbolistas que han sufrido en los últimos años las consecuencias de los resultados ante el Oviedo y en ese vestuario conocen, por tanto, el camino a seguir tras un varapalo como el último ante el eterno rival o después de tres derrotas consecutivas. En ese sentido, se han dado situaciones bien distintas en las últimas campañas: hace un año no hubo reacción mientras que hace tres años enlazó hasta 12 jornadas sin perder.

La comparación más ajustada es con el derbi del pasado año porque llegó en el mismo tramo final de la liga y porque la plantilla del Sporting es casi la misma. El resultado fue idéntico (0-1) y aquella derrota sentenció a Miroslav Djukic; aquel gol de Borja Sánchez acabó en El Molinón con cualquier opción de renovación del técnico serbio. Con ocho jornadas por delante (quedan siete esta vez), el equipo rojiblanco solo sumó nueve de los 24 puntos en disputa, después de dos victorias, tres empates y tres derrotas.

Hace dos años, el segundo derbi de la campaña, disputado también en El Molinón, acabó con la única victoria rojiblanca en la reciente serie de duelos regionales tras el regreso del Oviedo al fútbol profesional. Los sportinguistas recibieron a los azules en una buena racha de resultados pero no acabó de conseguir la continuidad necesaria para alcanzar el objetivo de la promoción de ascenso. Quedaban 11 jornadas (33 puntos) y el conjunto gijonés sumó casi la mitad (16 puntos), con una mala racha en los siete últimos partidos (dos victorias, dos empates y tres derrotas).

El Real Oviedo le endosó al Sporting la tercera derrota consecutiva de esta temporada, circunstancia que precisamente no se producía desde hace dos años, en esa serie en la que estaba el derbi anteriormente señalado. Pues bien, ese triunfo sobre el eterno rival se enmarcó en una racha de nueve encuentros seguidos invicto, con seis victorias, entre ellas esa ante el Oviedo, que era la cuarta consecutiva. Lo recordarán Mariño, Babin, Carmona, Nacho Méndez, Cristian Salvador, Aitor García, Pablo Pérez, Djurdjevic e incluso Pedro Díaz, que disputó en aquel final, sus primeros partidos con el primer equipo.

Pero la referencia más importante de lo que fue la mejor reacción del Sporting tras una derrota frente al Oviedo se produjo hace tres años, con Rubén Baraja en el banquillo. El equipo cayó en el Tartiere (2-1) donde entendió que aquel marcador debía significar un punto de inflexión en la trayectoria del equipo aquella temporada. Y tanto que fue así porque después llegaron 12 jornadas seguidas sin perder y hasta diez triunfos consecutivos que acabaron por meter al conjunto rojiblanco en el 'playoff'.

El problema fue que quedaban 17 jornadas para el final desde el derbi y las cinco últimas ofrecieron la pista de lo que iba a suceder en un pobre 'playoff' ante el Valladolid. Cuatro derrotas y una victoria en los cinco partidos finales de un equipo que llegó a la promoción con la lengua fuera. De aquella campaña, la primera tras el descenso de Primera, solo quedan en la plantilla Mariño, Babin, Pablo Pérez y Nacho Méndez.

"Sé que hemos perdido el derbi y estamos muy jodidos por la afición, pero los jugadores están convencidos del camino. Ahora es complicado pedirle aliento a la afición pero necesitamos a la gente; cuanto más rememos a favor, más vamos a facilitar a estos chicos que compitan mejor, el premio es muy gordo, es jugar en Primera División", dijo David Gallego en la sala de prensa de El Molinón tras la derrota más dura de la temporada que habrá que ver si trae consecuencias.