ITALIA

La Juve puede perder gratis a Dybala

Los bianconeri empujan para venderle, pero el argentino está feliz en Turín y no quiere marcharse. Solo le queda un año de contrato.

En el curso pasado, Paulo Dybala fue galardonado como mejor jugador de la Serie A. Cerró la temporada con 17 goles y 14 asistencias, y fue decisivo para lograr el sufrido scudetto que salvó la temporada de Sarri.

El golazo que marcó ante el Nápoles nada más saltar al campo después de tres meses, confirmó dos cosas. La primera es que es un predestinado, la segunda es que, con él, la Vecchia Signora habría vuelto a luchar por el título, algo que ahora ya tiene imposible.

En esta temporada, el ex del Palermo suma apenas 880 minutos, menos de diez partidos. Sufrió lesiones en el muslo, en la rodilla, una infección urogenital y cerró su periplo negro con la cena en casa McKennie que aplazó un par de días su regreso al verde, que fue triunfal.

El decisivo tanto con el Nápoles le recordó a todo el mundo su importancia, pero no fue suficiente para que la Juve cambie sus planes: quieren venderle. Pavel Nedved, en su última entrevista, dejó claro que el club aprovechará "las oportunidades que ofrezca el mercado" con él. Y 'La Gazzetta dello Sport', en su portada de esta mañana, reiteró que el delantero está en venta. Los bianconeri, sin embargo, tienen un problema: Dybala no quiere marcharse.

El argentino está feliz en Turín, y cuando realizó el decisivo tanto del miércoles hizo un gesto que pocos notaron. En la celebración, tocó varias veces el escudo de la Vecchia Signora. Los rumores y las críticas de estos meses, cuando ni podía saltar al campo, le dolieron. Y, obviamente, tampoco le hizo ilusión que la Juve no le haya vuelto a llamar para renovar, a pesar de que solo le quede un año de contrato.

Amor por la Juve

Su agente, Jorge Antun, en septiembre estuvo más de un mes en Italia, pero no recibió llamadas. El plan de la directiva es traspasar al argentino en el próximo mercado, pero Dybala no aceptará una oferta cualquiera. Lo demostró hace dos años, cuando la Juve tenía cerrada su venta al Manchester United y él dijo que no, que se quedaba. Y acabó siendo decisivo.

Sin una propuesta interesante de algún gigante de Europa, que sea satisfactoria en lo económico y en lo deportivo, Dybala no piensa marcharse, una vez más. Si fuera por él, se quedaría en Turín. Y entonces, si el club no quiere renovarle, respetará su contrato hasta 2022, eligiendo como agente libre su próxima aventura. Para las cajas de la Juve, ya en apuros, sería un golpe muy duro.