El Racing no echa el balón fuera..., y el Amore lo sabía

Desde el inicio de la segunda vuelta, Solabarrieta ordenó avisar al árbitro y al rival antes del partido de que el Racing no parará el juego por lesiones

Santander
El Racing no echa el balón fuera..., y el Amore lo sabía
Aiol Diario AS

Los escasos seguidores del Amorebieta que siguieron el partido frente al Racing en el tendido de los sastres, la elevación que existe tras la portería norte de Urritxe y que permite seguir los partidos desde fuera del estadio, afearon al Racing que en la jugada que decidió el partido, la del gol de Cedric en el 88', no echara el balón fuera al ver tendido en el césped a Gorka Larrucea. También Íñigo Vélez de Mendizabal, el míster azul, hizo mención de la acción dejando caer, sin acritud, en la rueda de prensa que "un balón que se puede tirar fuera, no se tire...". Todo muy normal en el mundo del fútbol, como está siendo cada vez más lo que hizo el Racing: antes de empezar el partido, el delegado verdiblanco, Delfín Calzada, avisó al árbitro del encuentro, Juan Peña Varela, y al delegado del Amorebieta, Unai Zubiaur, que su equipo no echaría fuera el balón en caso de una supuesta lesión para que las otras partes, colegiado y rival, actuaran en consecuencia.

La jugada de la polémica fue un choque entre Álvaro Cejudo y Gorka Larrucea en un salto por un balón y, aunque no pareció falta de ninguno, el futbolista vizcaíno se golpeó duramente en la caída. Por un instante, el de Puente Genil, que se quedó con el balón, pareció predispuesto a tirar el balón fuera, pero pasó como una exhalación junto a él Íñigo, que le quitó el balón y lanzó el contrataque que, tras pasar por Pablo Torre y Bustos, acabó en el 1-2 de Cedric. El árbitro andaluz, que estaba junto a la jugada no consideró necesario parar el juego. Aunque el golpe fue evidente, tampoco Larrucea estaba lesionado, ya que nada más encajar el gol, el Amore hizo dos cambios, Etxaburu y Orozco, y Larrucea continuó en el campo hasta el final.

Gorka Larrucea fue el jugador que estaba tendido en el césped en la jugada del segundo gol del Racing.

El aviso del Racing al árbitro y al equipo rival previo a los partidos de que no va a parar el juego en caso de que un rival se quede quejándose de una lesión, se viene repitiendo desde el inicio de la segunda vuelta, una vez que Aritz Solabarrieta tomó esa decisión después de la serie de derrotas con las que se estrenó en el banquillo racinguista. La pasada temporada, José Luis Oltra también adoptó esa misma medida en los últimos partidos del Racing en Segunda.

El principal abanderado de esta práctica, cada día más habitual, es el veterano entrenador del Eibar, José Luis Mendilibar, quien desde la temporada 2006/07, cuando era técnico del Valladolid, decidió llevar adelante esta medida, de la que avisó a rivales, árbitros y aficionados. Como en tantas cosas, Mendi ha hecho escuela.

Cedric, celebrando el gol que marcó en el 88' y que supuso la victoria racinguista.