LEGANÉS

Leganés, en alerta amarilla ante la tormenta perfecta

Cuatro piezas clave en el esquema de Garitano, apercibidos para los próximos partidos en los que el Leganés tendrá que medirse a Almería, Mallorca o Espanyol.

Leganés, en alerta amarilla ante la tormenta perfecta
PEPE ANDRES DIARIO AS

El Leganés está en alerta amarilla. Hasta cuatro jugadores, la mayoría de importancia capital en los planes de Asier Garitano, están apercibidos con sanción de ver una nueva cartulina más. Son Palencia, Tarín, Borja Bastón y Sabin Merino. Una amenaza que es más relevante que nunca teniendo en cuenta los problemas físicos que en las últimas fechas han asaltado a los de Butarque y que los próximos rivales son de altura.

El Leganés visitará el sábado Almería (18:15) y, cinco días después, el jueves 1 de abril, al Mallorca (19:00). Luego recibirá al Sabadell y saldrá de nuevo para jugar en la casa del Espanyol. Tres rivales directos en tres semanas ante los que cualquiera de estas ausencias podría ser determinante, especialmente atrás, la zona más afectada ahora por las lesiones.

Con Ignasi Miquel y Jonathan Silva fuera de combate, las posibles bajas de Palencia y Tarín dejarían tocado el equipo en defensa para los siguientes encuentros. La plantilla del Leganés es amplia, pero hay ciertos puestos en los que Garitano tiene sus fijos. Es el caso del lateral derecho, donde Palencia ejerce de intocable habitual.

En la delantera no se debería notar tanto las posibles bajas. Primero, porque Garitano sólo usa un delantero y, segundo, porque ahí los recursos son más amplios, aunque tampoco infinitos. Borja Bastón y Sabin Merino son los apercibidos, pero en los últimos partidos solo Borja está jugando con cierta regularidad. La ausencia de uno podría dar la oportunidad al otro y viceversa. En la recamara aguardarían Miguel de la Fuente y Juan Muñoz, aunque este último no cuenta para Garitano.

Tras estos cuatro nombres, el antes citado (y lesionado) Ignasi Miquel y Cuéllar son los siguientes futbolistas pepineros con riesgo de quedar apercibidos. Ambos tienen tres tarjetas amarillas.