ESPANYOL

Wu Lei, conflicto diplomático

Su suplencia genera críticas en China y la voluntad de que vuelva cedido al Shanghai SIPG antes del sábado. El propio jugador admite que meditó dejar el Espanyol el año pasado.

Wu Lei, jugador del Espanyol y de China.
Eric Alonso Getty Images

755, 756, 757… Da igual si es un festivo, si han tenido mucho ajetreo o si no hay noticias sobre su ídolo. Hay aficionados chinos que jamás fallan a su cita con las redes sociales para actualizar cuántos días lleva Wu Lei en el Espanyol. Una fijación que obedece al periplo más internacional de uno de los mejores futbolistas en la historia de su país y que, en consecuencia, cuando la suerte le da la espalda a su ídolo puede parecer la cuenta de una condena. No tanto para Wu Lei, como sí para sus seguidores, compatriotas del jugador pero también del presidente y propietario del club perico, Chen Yansheng.

Las críticas que reciben el Espanyol y, especialmente, la figura de Vicente Moreno en las redes sociales chinas son proporcionales al tiempo que lleva Wu Lei sin aparecer en las alineaciones. En LaLiga Smartbank, va para camino de tres largos meses –eternos para sus fans–, desde el 2 de diciembre ante el Cartagena. Lo que ha colmado la paciencia de muchos son las tres jornadas que encadena ahora sin jugar ni un solo minuto.

La irrupción de Nico Melamed y el gran momento de Javi Puado, primero, unido al fichaje de Nany Dimata, después, no proyectan un futuro cercano demasiado halagüeño para el atacante asiático –quien ante el Sporting, próximo rival, anotó precisamente su último gol y dio su última asistencia– en cuanto a oportunidades. Para colmo, en el horizonte se empiezan a divisar tres partidos decisivos para el porvenir de la selección china, por lo que el malestar se está traduciendo en una corriente que pide incluso su salida del Espanyol. Y de manera urgente.

Así lo ha insinuado en los últimos días algún medio local de Shanghái, donde se ubica el equipo de procedencia de Wu Lei, el SIPG, dando a entender que le convendría a todas las partes realizar un movimiento inmediato para recuperarlo en calidad de cedido a mucho tardar el viernes, cuando se cierra el mercado de transferencias de una Superliga que arranca el 11 de marzo. De este modo, insisten estas fuentes, se aseguraría que el delantero llegara con el ritmo suficiente a la clasificación para el Mundial de Qatar-2022, en concreto tres encuentros que China debe ganar (y esperar) si quiere tener opciones, y que si la pandemia no lo impide de nuevo se disputarán del 31 de mayo al 15 de junio.

La posibilidad, aunque remota, coincide con la publicación de una entrevista con la agencia china Xinhua en la que Wu Lei reconoce que el año pasado, en pleno confinamiento (cabe recordar que pasó la COVID-19), barajó la posibilidad de abandonar el Espanyol para regresar a su país. "Para ser honesto, tuve esta idea: debería volver a China. Pero en ese momento, con la compañía de mi familia y tantos fans que se preocupan por mí, nuestra familia finalmente lo logré superar", manifiesta.

Fotomontaje de Wu Lei con las camisetas de Espanyol y Shanghai SIPG realizado por un seguidor suyo en las redes sociales chinas.

No obstante, en esa misma entrevista –en la que se muestra "confiado" en el ascenso y destaca la pérdida que supone jugar sin público–, el jugador se muestra convencido de haber acertado: "A mi edad, adaptarme al fútbol europeo y poder quedarme aquí, me hace sentir que no debo arrepentirme de la decisión. También hay razones familiares. Mi familia también está contenta aquí. Por lo tanto, siempre he sido muy firme en mi decisión".

Con contrato hasta 2024 tras su renovación el pasado verano –curiosamente, después de haber barruntado marcharse–, cuenta Wu Lei con dos vías: reconsiderar su decisión y regresar, aún con 29 años, a la Superliga china, algo que muy difícilmente sucederá en estos días, o perseverar para encontrar su hueco en un Espanyol que disputa este año más jornadas que nunca –las 42 de la Segunda División– si bien es cierto que tiene un once muy definido. Si opta por esta última posibilidad, como todo hace indicar, deberá permanecer al margen de unas críticas cada vez más afiladas. Él, y también Chen.