REAL MADRID

Benzema, mejor que Cristiano

Sin penaltis, el francés lleva 66 goles con el Madrid y el portugués 61 con la Juventus desde que este último cambiase de aires en 2018.

Benzema, mejor que Cristiano

Karim Benzema hace tiempo que luce garras, pero estas están incluso más afiladas de lo que pudiera parecer. Desde que Cristiano Ronaldo hiciera las maletas y las dejase aparcadas en Turín en 2018, el francés se ha puesto el traje del gol. El lionés ha marcado 74 goles, además de haber repartido 27 asistencias. Unos números que no andan lejos de los 88 y 21 que ha logrado el astro portugués en la Juve. Sin embargo, el '7' cuenta con una ventaja sobre el '9', los penaltis. Si los 'borramos' de la hoja estadística, la balanza cae del lado del madridista: 66 a 61.

CR7 ha marcado 27 de los 31 que ha lanzado en estas dos temporadas y media como bianconero. KB9, por su parte, lleva un inmaculado 8 de 8. Cuando el árbitro señala el punto fatídico, si Sergio Ramos está sobre el terreno de juego, la responsabilidad es del camero. Nadie le discute, no obstante, pues desde ese verano de 2018, no ha fallado desde los 11 metros con la camiseta del Madrid (sí lo hizo con la Roja): 17 de 17. Eso sí, tampoco lo ha hecho un Karim que ha tomado la responsabilidad un 29.6 % de las ocasiones, por el 79.5 de Cristiano. Especulando, si ambos futbolistas hubieran lanzado en el mismo porcentaje de ocasiones, el de Lyon habría dispuesto de 13 penaltis más para incrementar sus números...

Colectivamente, seguro que echan de menos la relación simbiótica que disfrutaron durante las nueve temporadas que compartieron vestuario, pero individualmente sus números impresionan. Y es que no se trata de desmerecer a un Ronaldo a quien la historia se le queda pequeña, si no de poner en valor la estadística demoledora de un nueve al que la etiqueta de diez le ha pesado durante mucho tiempo. El gato, cuando ha sido necesario, se ha convertido en tigre sin abandonar ese aroma creador que le acompaña desde su irrupción en la élite. "¿Qué es un 9? ¿Qué es un 10? Yo creo que soy un jugador que tiene un poco de todo", decía el propio Karim en 'Universo Valdano' el pasado octubre.

Si el Madrid antes era Cristiano, ahora es Benzema. De los 54 goles marcados por los blancos esta temporada, 17 llevan la firma de su delantero centro, un 31.5 %. Una cifra que indica que el contador de años del francés parece averiado, pues supone la mayor de toda su carrera en este respecto, por delante de la 2018-19 (30 de 101, un 30 por ciento). Esto es, la primera sin un Ronaldo que, en el primer Madrid de ZIdane hizo el 28 por ciento de los tantos. Como un buen Rioja, tanto el uno como el otro ganan sabor con la edad.

Mejor promedio

Asimismo, ese 66-61 para Karim, del cual se hacía eco en Twitter David de la Peña, tiene otra vertiente que, en un principio, parece inclinarse a favor de la ahora estrella de la Vecchia Signora, la de los partidos y minutos disputados. El francés ha jugado 134 encuentros durante este impasse temporal, por los 116 de su excompañero, en los cuales han disputado 10.672 y 10.007 minutos respectivamente. Sin embargo, siguiendo la misma premisa marcada anteriormente de obviar las penas máximas, Benzema arroja un mejor promedio, pues marca un tanto cada 161.7 minuto, por los 164 que necesita Cristiano.

Retos personales

Números casi calcados que los citados penaltis separan y voltean en favor del máximo goleador de la historia del fútbol, que de manera global celebra un gol cada 113.7 minutos, frente a los 144.2 que requiere su rival de este duelo particular. Y es que, si Benzema lucha por hacerse con su primer pichichi (con 12, tiene a Luis Suárez a cuatro de distancia), ese reconocimiento goleador cuya muesca apostaría mayor empaque aún al dorsal que porta; Cristiano busca su primer capocannoniere. Un título de máximo goleador de la Serie A que Quagliarella le robó en su primer curso la Juve e Immobile en segundo. Ahora, marcha primero junto a Lukaku, gracias a sus 16 tantos. Dos de los grandes goleadores de los últimos tiempos que han tenido que aprender a vivir el uno sin el otro. Una soledad que no les ha sentado nada mal...