BRASIL

John Kennedy, la promesa que comienza a ser real

El joven delantero de Fluminense, de apenas 18 años, gana importancia en el tramo final del Brasileirao con goles y acciones de mucha calidad.

El joven delantero de Fluminense, de apenas 18 años, gana importancia en el tramo final del Brasileirao con goles y acciones de mucha calidad.

El nombre de John Kennedy no pasa precisamente desapercibido si se ve en las alineaciones de un equipo de fútbol. Sin embargo, esa mera anécdota puede quedar en nada si el jugador no demuestra con el balón en los pies de lo que es capaz. Así se llama el joven delantero de Fluminense de 18 años que comienza a llamar la atención en el Brasileirao al mismo nivel que lo hizo en el fútbol base en los últimos meses.

Kennedy inició la temporada con la plantilla Sub-20 del equipo carioca y a pesar de medirse a jugadores de más edad en mucho casos destacó con muchos goles, velocidad y regates deslumbrantes. Todo ello le ha servido para dar el salto al primer equipo y ganarse muy pronto minutos importantes en el tramo final del campeonato brasileño.

Su primer gol como profesional llegó en el día de su debut, en un empate a tres goles ante Coritiba. Desde entonces ya ha participado en cinco partidos y en dos ellos ha sido titular. En el último de los jugados, ante Ceará, ha vuelto a marcar con una gran definición después de ganar la posición en un desmarque veloz. Sin embargo, el partido acabó para él con sabor amargo ya que se marchó lesionado, con problemas en el tobillo.

No le ha costado adaptarse al primer nivel y se ha mostrado como un delantero móvil muy difícil de defender. Una pieza totalmente distinta al veterano Fred, el titular habitual. No obstante, a pesar de no destacar por su altura, tiene ese olfato en el área para sumar también en el remate de cabeza. Sí que tiene más problemas en envíos verticales por alto en los que tiene que pugnar con un central.

Más allá de actuar como nueve, es capaz de actuar como extremo y siempre está dispuesto a caer a los costados para recibir con más espacios y aprovechar su aceleración cuando arranca.

Al contrario de lo que ha sucedido con algunas figuras de la base de Fluminense, en este caso el club ha logrado un contrato de larga duración, hasta final del 2024, que cuenta con una cláusula de 40 millones de euros.