REAL MADRID

Isco y Zidane, divorcio total

La última humillación del técnico al malagueño en el partido ante el Getafe es la prueba de que la relación entre ambos es irreconducible.

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El episodio vivido el martes por la noche entre Isco y Zidane en el partido ante el Getafe, en el que entraron antes Marvin y Arribas que el de Arroyo de la Miel, fue la evidencia definitiva de que hay un divorcio total entre Zidane e Isco. Un hecho que convierte en más extraño aún que el Madrid permitiera salir a Odegaard cedido en el mercado de invierno, pues el centro del campo de la primera plantilla se queda con cuatro efectivos, Casemiro, Kroos, Modric y Valverde, ante la irregular situación del propio Isco.

El malagueño está soportando de manera estoica las últimas humillaciones a las que le ha sometido su entrenador. Primero fue en el encuentro ante el Levante, en el que fue expulsado Militao. Teniendo que remontar Zidane se olvidó de él (Isco ni siquiera salió a calentar) y metió antes en el campo a Arribas. El siguiente episodio de ese distanciamiento definitivo se vivió en el encuentro ante el Huesca. Isco causó baja en el último entrenamiento antes de viajar al Alto Aragón por un pinchazo en la espalda. El Madrid tenía en cuadro la media, sólo con Casemiro, Modric y Kroos…

El tercer y último episodio se vivió ante el Getafe este martes. Con Kroos sancionado y Valverde aún lesionado, Isco decidió olvidarse de las molestias de espalda para ayudar al equipo en el que sólo había dos centrocampistas hábiles, Modric y Casemiro. Y Zidane sorprendió cambiando el sistema para meter a Marvin antes que al malagueño. Más aún, entró Arribas antes que él. Definitivo y extraño, pues Isco fue en otro tiempo importante para Zidane, titular por delante de Bale en las dos últimas Champions ganadas por el técnico.

Datos de la temporada de Isco Alarcón con el Real Madrid cedidos por www.sofascore.com

Condenado al ostracismo.

“No estaba para jugar, sólo tenía un entrenamiento”, se excusó Zidane después del partido ante el Getafe intentando apagar el incendio de cara al público. Pero la relación entre ambos, técnico y jugador, ya se considera irrecuperable. Lo dicho por Isco antes del último Clásico del 24 de octubre que fue captado por las cámaras de Movistar ("Si me tiene que cambiar, me cambia en el 50' o en el 60' de partido. A veces en el descanso. Si me tiene que meter, me mete en el 80") parece haberle pasado factura. Desde entonces, sólo ha disputado el 12% de los minutos posibles en los 23 encuentros que han transcurrido. Más aún, sólo ha sido titular en dos de esos encuentros, ante el Valencia en Liga y el Alcoyano en Copa. Isco fue el primero que dijo que quería abandonar el Madrid (antes que Odegaard y Jovic). En invierno no pudo hacerlo por falta de ofertas (salir traspasado en más complicado que una cesión). Si dio ese paso, fue porque tenía la certeza de que no había más soluciones.