FRANCIA

Golovin, el ruso de oro, recupera la sonrisa en el Mónaco

El futbolista ruso empieza a recuperar su mejor versión. Tras un inicio de Ligue 1 asolado por las lesiones, ante el Nimes anotó un hat-trick espectacular.

El Mundial de 2018 de Rusia fue su escaparate. Aleksandr Golovin (30-5-1996, Rusia) fue de los destacados de la selección anfitriona y días después el Mónaco daba el pelotazo firmando al centrocampista a cambio de 30 M€. Una operación en la que se adelantaba a los grandes clubes de la Premier y de España. Los monegascos firmaban a un jugador diferencial que era futura figura. El niño de oro de Rusia.

Por unas cosas y por otras, casi tres años después y algo más maduro a sus 24 años, Golovin empieza a ver la luz al final del túnel. Acosado por las lesiones y una irregularidad acuciante que no ha dejado al centrocampista ofensivo del Mónaco enseñar todo su talento. Ahora el ruso que ha conseguido dejar atrás las malditas lesiones que le han mantenido fuera 15 partidos esta campaña, ha regresado por sus fueros. Su entrenador Niko Kovac cree en el jugador ruso y le ha ido dando minutos de juego para que coja ritmo y no recaiga. Y Golovin ha respondido. Hat-trick ante el Nimes en la victoria del Mónaco a domicilio (3-4), certificando la séptima victoria consecutiva de los monegascos. 'Súper Golovin', titularon las crónicas en Francia. El ruso ha disputado 9 partidos esta temporada y la entidad del Principado no conoce la derrota. Es el comodín de Kovac. El acompañante perfecto de la pareja de delanteros Ben Yedder y Volland. 

Tras dos temporadas de sombras y penurias: 35 partidos y cuatro goles en su primer año en la Ligue 1 y 30 encuentros y 3 tantos, la campaña 2019-2020. En esta ya lleva 4 goles. Su mejor cifra en Francia. El Mónaco ha notado el factor Golovin y está en uno de sus mejores momentos de los últimos años. Cuartos en la clasificación de la liga francesa, a solamente tres puntos del PSG. Con el chico de oro de Rusia sano, el Mónaco aspira a regresar a la zona Champions. Golovin tiene mucho que demostrar.