ALEMANIA

El Essen reescribe el cuento de hadas alemán

Por primera vez en 27 años, los ganadores de la Pokal de 1953 y actuales integrantes de la cuarta división alemana se metieron en cuartos de final.

Los jugadores del Essen celebran el triunfo sobre el Leverkusen.
THILO SCHMUELGEN Pool via REUTERS

Fue un día mágico en Essen. Por primera vez en 27 años, los ganadores de la Pokal de 1953 y actuales integrantes de la cuarta división alemana se metieron en cuartos de final. Los dos millones de euros asegurados por colarse entre los ocho mejores equipos de la competición copera en Alemania dan mucha tranquilidad de cara al presupuesto de siete kilos en el año del coronavirus. Y con las victorias contra el Bielefeld y ésta última por 2-1 ante todo un Leverkusen, integrante de la Liga de Campeones, ya ha vencido a más equipos de primera división esta temporada que sus vecinos del Revier, el Schalle 04, en 19 partidos de liga. Marcus Uhlig, presidente de la junta directiva del club, también sintió cierta satisfacción hacia algunos de los que se habían burlado en la previa, la mayoría no precisamente procedente del entorno del Leverkusen. "Tras el empate, se llegó a decir que iba a ser un paseo para el Leverkusen", dijo: "Pero demostramos que con el Essen no se juega".

De esta manera, un año después de que el 1. FC Saarbrücken se convirtiera en el primer equipo de cuarta división en alcanzar las semifinales de la Pokal, otro equipo de la Regionalliga se prepara para reescribir el cuento de hadas. Y, tal vez, con final feliz. "Ya he reservado hotel en Berlín", dijo el entrenador Christian Neidhart con vistas a la final en la capital. Entre bromas, claro. Para los cuartos de final, que se sortearán el domingo y se jugarán a principios de marzo, el RWE quiere, según Uhlig, "el rival en el bombo que nos depare la mayor probabilidad de avanzar". Sin espectadores en el estadio, el atractivo del rival no importa, "y de todos modos volveremos a ser el tapado, independientemente de a quién nos enfrentemos. Pero no hay nada más difícil que el Leverkusen".

Por su parte, el entrenador del Bayer, Peter Bosz, no puso ninguna excusa. "El césped, la lluvia, los rivales, ¡no importa!", lamentó con una indignación impropia de su persona: "Teníamos que haber ganado como fuera". A los favoritos se les escapó la victoria incluso cuando, tras cuatro tiros al aluminio durante el tiempo reglamentario, finalmente se adelantaron por medio de Bailey en el 105 de partido. Permitió al Essen que diera la vuelta al marcador con los tantos de Kefkir y Engelmann y sellará un asombroso pase a cuartos de la Pokal que enfureció al míster de la Werkself. "Con nuestra experiencia, eso no debería pasar nunca", dijo Bosz, "estoy cabreado".