REAL VALLADOLID 1 - HUESCA 3

Sergio: "Ha sido el peor partido desde que soy entrenador"

El técnico del Real Valladolid no teme por su puesto, aunque entiende "cómo funciona el fútbol" y las críticas después de la derrota frente al Huesca.

Sergio: "Ha sido el peor partido desde que soy entrenador"
Octavio Passos Getty Images

Sergio González compareció en rueda de prensa tras caer frente al Huesca con pocas ganas de poner paños calientes al partido del Real Valladolid. No fue para menos, puesto que los blanquivioletas recibieron, según las palabras del propio técnico, "una hostia muy gorda" en el que definió como "el peor partido" desde que es entrenador. Sin embargo, aclaró que no teme por su puesto, pese a entender "cómo funciona el fútbol" y que su continuidad no es algo que dependa de él.

¿Qué ha pasado para que en un partido clave el equipo no estuviera?

Pocos argumentos puedo dar para paliar lo que se ha visto. La culpa es mía. Yo he intentado inculcar la importancia del partido, pero está claro que no lo he logrado. Ellos sabían que era un chaleco salvavidas y nosotros no hemos sido capaces de trasladarlo al campo. Hasta su gol quizás tuvimos situaciones importantes, pero para mí sería hasta incómodo acogerme a eso. Hay que hacer autocrítica y levantar la cabeza. No podemos seguir encajando esta serie de goles. Nos han pegado una hostia muy gorda, pero este equipo ha demostrado que en situaciones así se suele levantar. Ha sido el peor partido desde que soy entrenador.

¿Por qué el equipo encaja tanto?

Estamos trabajando en ello, pero a la hora de ejecutarlo no tenemos acierto, fortuna o contundencia. Está claro que el cambio pasa por la parcela defensiva. No paramos de insistir y trabajarlo, pero estamos teniendo carencias de fortaleza, de confianza... Me voy muy triste. El principal culpable soy yo. Hemos intentado meter mano a su estructura de cinco y no hemos conseguido lo que queríamos. Hablaremos con ellos para volverles a meter esa confianza. Todo pasa porque demos un plus y hagamos autocrítica. Todo lo que nos pueda pasar esta semana hay que encajarlo porque lo que hemos hecho no está a la altura de nuestro nivel.

¿Le falta al equipo convicción en lo que hace?

Aparte de lo que pasa con balón, en fases de los partidos el equipo se encuentra sin convicción y no cree en sí mismo y en la propuesta. La responsabilidad es alta y estamos en un momento de dudas y de máxima tensión. Tenemos que dar un vuelco a eso, porque tengo la sensación de que a veces el rival está mejor que nosotros no solo con balón, sino a nivel mental. Tenemos que recuperar la fortaleza. Este partido me recuerda a la derrota contundente que sufrimos en Huesca hace tiempo, y el equipo tuvo la capacidad de levantarse.

¿Teme por su puesto?

No tengo miedo; estoy triste y cabreado. No esperábamos un partido así. Entiendo cómo funciona el fútbol, pero lo único que quiero ahora es volver la cara a mis futbolistas, decirles que esto no puede ser así y darle la vuelta a esto. El puesto es una situación que no depende de mí.

¿Cree que con firmar el lateral basta? ¿Cómo cree que se le puede dar la vuelta a esto?

Dando todos un poquito más. Estamos teniendo ausencias y fragilidad, pero no es momento de excusarme; es momento de recibir todas las críticas, ser autoexigente y corregir. Estoy convencido de que con los mimbres que vamos a tener vamos a trabajar para que el próximo día se vea en el campo lo que realmente queremos y lo que en los entrenamientos sí que se ve. Para nosotros los futbolistas que tenemos son los mejores que podemos tener.