Cassano y la Nutella

Antonio Cassano (38 años) fue un fichaje de invierno del Real Madrid, consumado hace justo 15 años. En la Roma estaba apartado del equipo por indisciplina (sólo se hablaba con Totti) y el Madrid necesitaba un delantero. Por 5,5 millones lo fichó y fue presentado por Florentino con honores de estrella, con un contrato que finalizaba en 2011 y un sueldo de 1,6 millones netos por temporada. De hecho, su apodo era ‘Talentino’. Pero ya en su presentación sorprendió su sobrepeso. El blanco de la camiseta resaltaba sus indisimulables lorzas, impropias de un futbolista de élite.

Aún así, en su debut marcó al Betis en el Villamarín y tres semanas después marcó de cabeza un gol al Atleti en un derbi jugado en el Bernabéu. Florentino, que había dimitido unos días antes de su cargo tras una derrota en Mallorca, conversaba por teléfono con un amigo que estaba en el estadio cuando irrumpió el italiano para rematar el pase de Roberto Carlos: “Vaya, ahora que me voy llega Cassano y le da por meter un gol importante...”.

El club acabó cansado de su falta de profesionalidad y de su incapacidad para bajar peso. Por eso, en el verano de 2007 el club le envió rumbo a la Sampdoria (y eso que había llegado Capello a Madrid, con el que coincidió en Roma). Pasado el tiempo, Cassano se ha confesado. Lo hizo en la cadena italiana BOBO TV: “En el Madrid comía la Nutella directamente del tarro; engordé 14 kilos en siete meses. Nutella era uno de los patrocinadores del club y cada mes nos regalaban cinco kilos de producto...”.

En realidad, Cassano se perdía con los dulces. En el hotel Mirasierra Suites, donde vivió esos meses, dejaba la cafetería sin bollos cuando llegaba por la noche a dormir. ¡Y los mojaba en leche! Tenía calidad, pero los kilos lo anularon...