BARCELONA

La fatiga, el último enemigo

El Barça, que acumula 27 partidos oficiales en menos de cuatro meses, ha jugado tres prórrogas en una semana y corre riesgo de nuevas lesiones.

La fatiga, el último enemigo
Joan Monfort AP

Lo que más molestó a Koeman del partido ante el Cornellà no fueron los dos penaltis fallados por Pjanic y Dembélé, sino el autocastigo que el equipo se impuso jugando la tercera prórroga consecutiva en una semana, un nuevo calentón para un equipo que venía muy tocado de Sevilla, física y anímicamente; y que afrontará bajo mínimos el partido de este domingo contra el Elche, que está a la vuelta de la esquina.

El Barça ha jugado 27 partidos oficiales (18 de Liga, 6 de Champions, 2 de Supercopa y uno de Copa) en menos de cuatro meses. Por el camino se le han ido cayendo jugadores: Piqué, Ansu, Sergi Roberto, Coutinho... Dest tampoco pudo jugar por lesión en Cornellá, donde Koeman se vio obligado, por falta de efectivos, a tirar de titularísimos como Lenglet, Araújo o Griezmann y, ya en la segunda parte, Busquets, Dembélé o Pedri. Araújo, por cierto, terminó el partido después de estar a punto de luxarse el codo, lo que hubiera resultado un drama para un equipo atacado en defensa.

Koeman, que se ha quejado varias veces este año de los horarios, no podrá hacerlo esta semana por el viaje, ya que el Barça jugó en su área metropolitana. Pero tal vez sí del descanso. El partido contra el Cornellà terminó rozando la media noche y el club azulgrana jugará en Elche a las 16:15 después de haberlo hecho repetidas ocasiones a las 21:00 este curso. Ha sido uno de los caballos de batalla de Koeman esta temporada. Su equipo sólo tendrá 64 horas de descanso antes del partido contra los de Almirón.

La máquina, además, no para. Al Barça le espera el Elche y, luego, el Athletic en Liga. Pero en medio, los octavos de final de Copa. Jugadores como Alba, De Jong, Griezmann, Busquets o el mismo Pedri están cargadísimos de minutos. Sólo Sergi Roberto parece en condiciones de reaparecer pronto. Con Ansu y Piqué habrá que esperar. y Koeman sabe que no habrá fichajes en el mercado de invierno...Le toca sobrevivir.