VALENCIA

Koba Koindredi, el diamante de Nueva Caledonia

El centrocampista Koba, que se estrenó en Alcorcón como goleador che, es internacional por Francia Sub'19 pese a que no entró a una academia profesional hasta los 16 años.

Koba Koindredi celebra su primer gol con el Valencia contra el Alcorcón.
JuanJo Martín EFE

La disciplina y el núcleo familiar definen y explican la carrera de Koba Koindredi, que a sus 20 años se estrenó en Alcorcón como goleador del Valencia, dando así continuidad a la saga de diamantes que dejó en el club Pablo Longoria, un legado que está sabiendo explotar Javi Gracia (Yunus, Racic, Manu Vallejo...).

El abuelo de Koba, Isidoro, luchó en la I Guerra Mundial y su padre, Nicolás, continuó la tradición militar en el 21º Regimiento de Infanteria de la Marina francesa. Koba, con orígenes de Nueva Caledonia, isla oceánica bajo tutela de Francia, nació en Yibuti, país africano al que fue destinado su progenitor en una misión de paz, aunque poco después la familia se instaló en la localidad francesa de Freujus, cerca de Cannes.

Allí comenzó a jugar al fútbol. Hasta 2007 en el Fresujenne, después en el Frejus Saint-Raphael, donde empezaron también Adil Rami o Fayçal. Pero a diferencia de ellos, y de tantas otras perlas francesas, Koba,su familia, pese a recibir varias ofertas, rehusó hasta 2017 entrar en un club profesional. Sus padres priorizaron mantener unida a la familia y por ello Koba siguió en Frejus hasta los 16 años, cuando entró firmó por el Lens.

Allí su crecimiento fue fulgurante. En pocos meses se estrenó con Francia Sub’17 y Sub’19. Pablo Longoria, que llegó a Valencia desde Turín ya con informes del chaval, empezó a cocer su fichaje en Pinatar y Marbella, donde jugó con Francia. Koba comunicó al Lens en el verano de 2018 que no renovaría su contrato que finalizaba un año después.

A su puerta llamaron clubes ingleses e italianos, pero el proyecto de promoción de canteranos del Valencia le convenció. El Lens no negoció su salida hasta enero de 2019. El acuerdo, 150.000 euros y un porcentaje de su venta. Koba vivió 6 meses en Paterna y en verano, a la par que Marcelino le citó para el stage de pretemporada en Suiza, su familia al competo (tiene cuatro hermanos) se instaló en Valencia, donde firmó hasta 2022, pero con cláusulas que auguran una renovación sencilla como la de Yunus.

Koba, amigo íntimo de Yunus, encontró en el vestuario el cobijo de veteranos como Mangala y Kevin Gameiro. El Valencia se congratuló de tenerlo atado cuando se destapó en el prestigioso torneo internacional de Toulon en 2019 y más aún en una exhibición que ofreció el centrocampista en un encuentro contra el Chelsea de la Youth League. 

El Valencia, que le fichó por 150.000 euros y un porcentaje de una futura venta a favor del Lens, le firmó hasta 2022

Koba, que físicamente está todavía por pulir, chaval con valores arragaidos y rígidos desde la cuna, tiene la virtud de la polivalencia, pudiendo ocupar diferentes posiciones en el centro del campo. Sus rizos y sus 184 centímetros de altura le dan presencia en el campo, donde prioriza el golpeo con la zurda y explota su zancada.

Koba ha encontrado en el Valencia de Javi Gracia las oportunidades que Marcelino no pudo darle porque le echaron apenas iniciada la temporada y que Celades prefirió no darle. El francés debutó en Primera en la recta final del partido contra el Granada y ha jugado en las tres eliminatorias coperas que lleva disputadas el Valencia (Terrassa, Yeclano y Alcorcón). Pero es un fijo en la dinámica del primer equipo y ha entrado en otras doce convocatorias.