CELTA

Si no juega Aspas, la derrota del Celta está casi garantizada

El conjunto vigués solo ha ganado uno de los últimos 20 partidos que se ha perdido su estrella y encadena siete sin marcar un gol.

Iago Aspas levanta el trofeo que lo reconoce como mejor jugador de LaLiga durante el mes de diciembre.
Octavio Passos Getty Images

La dependencia que un equipo puede llegar a tener de un jugador está alcanzando cotas inimaginables en el fútbol profesional con el binomio Celta - Iago Aspas. A la conclusión del partido contra el Villarreal, Eduardo Coudet lo equiparaó a lo que sucede en el Barcelona con Leo Messi, pero la repercusión de las ausencias del moañés no admite comparación. Ya no se trata de que la derrota del cuadro vigués esté casi garantizada, sino que empieza a ser una quimera que los olívicos marquen un gol sin su estrella.

Los números resultan demoledores desde la primavera de 2017. De los últimos 20 partidos de LaLiga en los que no ha participado el internacional español, el Celta solo ha ganado uno. El resto los ha perdido (15) o empatado (4). La única victoria (1-0) tuvo como adversario al Sevilla en febrero de 2019.

Lejos de ir acercándose a la fórmula para que el equipo funcione a pesar de que su estrella no esté disponible, la ‘Aspasdepencia’ se ha ido agravando. El de esta jornada contra el Villarreal ha sido el séptimo encuentro consecutivo sin el moañés que el Celta ha completado con su casillero de goles a cero. Otra vez hay que remontarse a febrero de 2019, en este caso a un duelo con el Levante, para encontrar el último tanto. Lo anotó Brais Méndez, de penalti, maquillando mínimamente la bochornosa derrota por 1-4 ante los granotas.

Si se cumplen los plazos ofrecidos por el club, Coudet tampoco podrá disponer del ‘10’ la próxima jornada, el 20 de enero frente al Betis en el Benito Villamarín. Cuatro días más tarde el Celta recibe al Eibar, partido al que Aspas llegaría muy justo. La rotura fibrilar que arrastra en el bíceps femoral derecho la sufrió el 2 de enero en Valdebebas y el periodo de recuperación fijado oscila entre las tres y las cuatro semanas.