ATHLETIC

Llega Marcelino: las cosas van a cambiar en Bilbao

El técnico asturiano es muy meticuloso y le gusta tener las riendas en la parcela deportiva. Por primera vez sabe que está al frente de un club que no puede mirar al mercado de fuera.

Llega Marcelino: las cosas van a cambiar en Bilbao
ALBERTO IRANZO DIARIO AS

Marcelino ya está al frente en el Athletic. Esta tarde dirigirá su primer entrenamiento en Lezama, con Rubén Uría, su hombre de confianza. Sabe que está ante un reto apasionante, algo novedoso en su carrera. Aunque la idea era salir al extranjero, no podía dejar escapar la oportunidad rojiblanca. Las formas van a cambiar en San Mamés. El preparador de Villaviciosa es muy metódico, le gusta estar encima de todos los hábitos de sus futbolistas, incluso con la alimentación. Concede mucha importancia a la preparación física.

El exentrenador del Valencia es un amante del 4-4-2, con la defensa bien posicionada, un pivote encajado y dos bandas rápidas y que pongan balones a los dos de delante. El 4-2-3-1 que se ha repetido con Valverde, Ziganda y Garitano podría, por tanto, pasar a mejor vida. Con Marcelino se busca una estructura sólida pero hay que aprovechar bien las ocasiones. Sus equipos castigan el fallo enemigo. Williams podrá tener más pradera para correr y los laterales no estarán tan descubiertos cuando suban. Pero Muniain no lucirá tanto, ya que no habrá ese mediapunta que conecte con los de arriba y se necesita físico. 

El reto inmediato de Marcelino es recuperar el buen fútbol, tener circulación, ver ocasiones... apasionar, en definitiva, algo que se había perdido con Garitano. Se trata de un preparador de mucho prestigio, que tal vez coge el último tren que le quedaba en LaLiga de un club histórico, pues no se atisban a corto plazo posibilidades en alguno de los tres grandes y ya gastó las balas de Sevilla, Villarreal y Valencia. De hecho, rechazó al Celta a la espera de que Elizegi se decidiera a cesar a Garitano. Ibaigane tanteó a Valverde y Alkorta defendía ascender a Etxeberria. Lo segundo se descartó y Txingurri no estaba por una tercera etapa en La Catedral. Con los ché Marcelino tiene una Copa y el sueño es levantar otra, la aplazada ante la Real Sociedad. Nunca lo va a tener tan fácil: un posible título a un partido. Y luego deberá modular bien sus mensajes, ya que ha tenido algún encontronazo con la afición de San Mamés y con la prensa vizcaína. Aquella declaración de que los árbitros benefician al Athletic le va a perseguir largo tiempo.