CELTA

La criptonita de Aspas

La estrella del Celta arrastra una maldición con el Getafe, su rival de esta jornada. Cero goles y cero asistencias tras once duelos ante los azulones.

El delantero del Celta Iago Aspas celebra el tanto que marcó contra el Cádiz en Balaídos.
Octavio Passos Getty Images

Llega el partido que menos le apetece jugar a Iago Aspas cada temporada. El Celta se enfrenta este miércoles al Getafe, el único equipo de Primera que tiene la fórmula mágica para anular los superpoderes del delantero de Moaña. Cero goles y cero asistencias del mejor futbolista de la historia del club vigués tras once duelos con los madrileños. Es la criptonita azulona.

El '10' céltico inició esta campaña con tres equipos en su lista negra: los rivales que le faltaban para completar el rosco de haberle marcado a todos los conjuntos de Primera. Al Cádiz lo borró la semana pasada, anotando un tanto de penalti, y el Elche se le resistió en el último encuentro de Óscar García en el banquillo olívico. Sin embargo, Aspas se marchó del Martínez Valero con el consuelo personal de haber asistido a Santi Mina en la acción del 1-1 definitivo.

El moañés afronta su duodécimo desafío contra el Getafe en uno de los mejores momentos de su carrera. Ocupa la segunda posición en la tabla de artilleros de LaLiga, con siete dianas, y comparte liderato en la de asistencias, igualado a cinco pases de gol con Ángel Correa y con Karim Benzema.

El espectacular estado de forma que atraviesa podría ser una garantía de éxito ante otro adversario, pero no contra el cuadro azulón. Sirva como ejemplo lo sucedido en octubre de 2018, cuando se midió a los madrileños en Balaídos después de haber marcado cinco goles en los cuatro anteriores partidos, y tampoco vio puerta.

Una situación similar había vivido en la 2014-2015 con el Sevilla. Sus dos únicos tantos en Liga con la camiseta hispalense los firmó en las dos jornadas previas a visitar el Coliseum Alfonso Pérez. Unai Emery quiso aprovechar el despertar de Aspas y le dio entrada en el once, pero su confianza en el morracense duró 56 minutos en la derrota andaluza por 2-1.