Alemania

Bailey, de la tragedia al éxito

El delantero del Leverkusen vive un gran momento de forma pero su vida ha sido convulsa: se crió en un centro de acogida, secuestraron a su padre...

Leon Bailey, delantero del Leverkusen.
THILO SCHMUELGEN AFP

La vida de Leon Bailey (Kingston, Jamaica, 1997), delantero y figura del Bayer Leverkusen, con el que esta temporada ha marcado ya nueve goles, ha sido una auténtica odisea. Una infancia en un centro de acogida, un tormentoso viaje por Europa en su adolesencia en busca de algún club que lo quisiera fichar y la desaparición por secuestro de su padre adoptivo durante cuatro meses hacen aun más loable el éxito actual de un futbolista que ha sufrido para llegar a la élite.

Con sólo cinco años, el padre adoptivo de Bailey y actual representante, Craig Butler, lo acogió en un centro para chicos sin familia junto a otros veinte niños jamaicanos. Con ellos, montó la Phoenix All Star Academy, un centro donde los niños, además de tener un hogar, aprendían a jugar al fútbol en un país donde lo habitual es practicar el atletismo.

Cuando Leon cumplió los 12 años, Butler se lo llevó a Europa junto a su hermano pequeño Kyle para ver si podían triunfar en la cantera de algún club del viejo continente. La aventura estuvo muy cerca de fracasar. Primero, Bailey hizo una prueba para el Salzburgo, al que no convenció. La familia continuó vagando por Holanda, Alemania y Bélgica haciendo todo tipo de pruebas para varios equipos hasta que por fin el Genk se interesó en las cualidades de Leon en 2012. Por entonces, Bailey sólo tenía 15 años y no podía fichar como profesional al ser menor de edad y no tener residencia ni una nacionalidad europea. Butler, su padre adoptivo, decidió entonces volver a América para solucionar los papeles de la familia y que así su hijo pudiera firmar por el conjunto belga y aquello desembocó en el episodio más oscuro en la vida de Leon Bailey....

Butler fue secuestrado en México y estuvo cuatro meses desaparecido. En ese tiempo el Genk se hizo cargo de los dos menores, que en ese momento se encontraban sin padres ni tutor legal y residían ilegalmente en Bélgica. Cuando Butler fue liberado, el club le ofreció un trabajo con uno de sus patrocinadores, para intentar esquivar las reglas de la FIFA sobre los fichajes de menores. No funcionó. El Ministerio de Trabajo de Bélgica denunció el caso y tanto Butler como Leon y su hermano Kyle se vieron obligados  a volver a Jamaica.

Bailey volvió a Europa en 2015, esta vez para hacer un aprueba con el Ajax. Agradó a los ojeadores y terminó fichando por el Trencin eslovaco, uno de los clubes asociados al equipo holandés. Un año después, cuando ya era mayor de edad, el Genk volvió a llamar a su puerta y esta vez sí, no hubo ningún impedimento para que por fin fichara por el club. Lo que vino después fue la parte más fácil del camino: la de jugar al fútbol. Las buenas cifras de Leon en Bélgica  despertaron el interés de un grande de Alemania como es el Leverkusen, que en 2017 pagó por el 20 millones de euros. Al final, el viaje tuvo una final feliz.