ESPANYOL

Butarque o el último servicio de Cabrera al Getafe

El central, que reconoce que “mentalmente el equipo debe dar un paso adelante”, jugó y marcó en su último duelo con los azulones. Un día después ya era jugador perico.

Leandro Cabrera ante el Leganés.
JUAN AGUADO

El 17 de enero fue viernes y el Leganés sucumbió ante el Getafe por 0-3 en Butarque. Los de Javier Aguirre braceaban por mantenerse en Primera y los de José Bordalás peleaban por un puesto de Champions, y ‘Lele’ Cabrera abrió el marcador con un testarazo inapelable. Horas después, trascendió la noticia de que el Espanyol había depositado la cláusula del futbolista y se convertiría en jugador perico.

Ese gol fue el último servicio del central, que la siguiente semana se convirtió en jugador del Espanyol para las próximas cuatro temporadas. “Es un club espectacular”, dice el uruguayo en la Grada TV, donde charló largo y tendido de la racha negativa del equipo (un punto de los últimos seis) y de las sensaciones que se respiran en un vestuario que ha vivido situaciones emocionales dispares en los últimos meses.

“El equipo ahora está dejando atrás la temporada pasada, el ardor y el resentimiento de los resultados. Tenemos que madurar. Tenemos una gran responsabilidad. Somos muy exigentes con nosotros mismos. Si fallamos un pase o un control, nos exigimos. Queremos ser una apisonadora. Estando en el mejor nivel somos buenos. Mentalmente debemos dar un paso adelante, no pasa nada por fallar”, reflexionó el central, que considera que el equipo, pese a contar con menos ocasiones cuando se adelanta en el marcador, no da un paso atrás: “El 1-1 ante el Girona llega porque nos volcamos a una presión en campo contrario”.

La ciudad de Madrid es especial para Cabrera, pues allí ha jugado en distintos equipos y en varias campañas. Llegó en 2009 al Atlético de Madrid, en la 2013 llegó a disputar un año en el Real Madrid Castilla y en el Getafe es donde hizo más carrera jugando dos campañas y media. También en Madrid hicieron carrera dos jugadores que ahora monopolizan el ataque, Adrián Embarba y Raúl de Tomás. El uruguayo comenta que son importantes pero que no hay una dependencia total.

“El entendimiento es excelente y beneficia al equipo. Se acaban jugadas por otro lado, Puado pudo hacer el 2-0, Vargas también hizo algunas acciones. Se hacen otras cosas. Tampoco necesitamos depender de ellos. Las estadísticas no mienten, la mayoría de los goles vienen de ellos, pero hacemos otras cosas bien que no terminan en gol pero por cosas de fútbol”, finalizó.