QATAR

"Cuando un hincha grita, te das la vuelta y dices... "¡volvieron!"

Slavisa Jokanovic (Serbia, 52 años) jugó en Oviedo, Tenerife y Deportivo. Después de dirigir en la Premier, ahora lleva las riendas del Al Gharafa de Qatar.

"Cuando un hincha grita, te das la vuelta y dices... "¡volvieron!"

¿Qué tal se presenta la nueva temporda en Al Gharafa, su club qatarí?

Todo bien, estamos en el inicio de una nueva temporada. Sólo se han jugado 5 partidos por los parones internacionales. Esperamos que a partir de ahora haya un poco más de continuidad.

¿Ha influido la pandemia a Qatar y a la organización del Mundial?

Por dentro igual ha influido, pero por fuera está todo igual. Se siguen preparando. La vida es más o menos normal. No hay demasiadas restricciones. No se nota mucha preocupación en el ambiente. Será un Mundial atípico, sólo en una ciudad. El hecho de jugarlo en noviembre hará que la climatología sea mejor. Habrá entre 25 y 28 grados, mejor que en Europa en verano. También los jugadores llegarán más frescos, en principio, sin todo el peso de la temporada por detrás. Es una ciudad en construcción y estoy seguro de que acabarán a tiempo.

¿Futbolísticamente está preparado el país?

No cambiará mucho la selección desde hoy hasta el Mundial. La base es el equipo que ganó la Copa de Asia hace un año y medio. El país es muy pequeño. Falta gente. No hay tanto futbolista donde elegir. No importanta si un jugador está mejor o peor, porque casi no hay recambio. Así que el equipo es el mismo.

¿Qué aportan los técnicos extranjeros?

Se ha hecho una competición más interesante que años atrás, cuando había resultados tipo 8-1 o 10-0. El pichichi de la liga marcaba 36 goles en 22 partidos. Ahora todo es más competitivo. Sin duda el Al Sadd de Xavi es el que más nivel tiene, porque juega con 11 futbolistas que van con la selección. La diferencia está en los jugadores locales, más que en los extranjero, y ahí es donde ellos se distinguen.

¿Vivir en un país tan pequeño les une más a todos los que conforman el fútbol?

Estamos mucho tiempo con gente de habla española. Aquí no es raro juntarme con Tintín Márquez o Diego Aguirre, que son técnicos de equipos rivales. Solemos quedar a cenar. Y si no, hay que pasar por el supermercado y ahí también coincidimos con técnicos o jugadores (risas). Es una situación atípica. La distancia más larga que uno puede encontrar son 40 kilómetros. Todo es muy cómodo.

¿Y Xavi?

Es la principal estrella del torneo, lleva muchos años como jugador y está en su segundo como entrenador. Cada día se ve una mejoría. El año pasado fue un accidente que no fueran campeones. Veo muy difícil que este año, siendo una temporada corta de 22 partidos, se les pueda escapar el título.

Tiene poca experiencia, ¿le ve preparado para el Barça como se ha comentado?

Hay entrenadores como Zidane o Guardiola que con experiencias cortas cogieron equipos importantes. No habría muchas diferencias entre ellos y Xavi, en este sentido. Veremos después cómo funciona. El Barça tiene su situación, al margen del técnico. Es difícil solucionar todo eso solo con el entrenador. Él en su parcela es un técnico supercompetitivo y seguro que puede aportar.

¿Y usted, qué planes de futuro tiene?

Mi plan es acabar contrato (firmó dos años hasta el final de esta temporada) y buscar nuevas experiencias. El COVID ha cambiado muchas cosas. Ahora no pienso a largo plazo, sino en mi día a día. Veremos cuando llegue el momento, ahora lo que pienso es en trabajar.

¿Le sigue tirando la Premier, donde tiene un gran cartel tras los ascensos con Watford y Fulham?

Veo mucho fútbol, estoy más tiempo delante de la tele que antes (risas). Fútbol por la tele no me falta. Me falta el público, eso sí. Es un fútbol diferente. Hay más ambiente en Qatar que en Inglaterra. Ahora que pueden entrar algunos hinchas, aunque sea 20, si gritan desde la grada dices: "¡Volvieron!".

¿Está cambiando el estilo del fútbol?

Jugar como el Liverpool o el Bayern pueden hacerlo equipos que están diseñados para ello. Pero todavía es un fútbol muy válido el que hace el Atlético de Madrid, por ejemplo. De hecho, el propio Atlético se encontró un equipo así contra el Lokomotiv y no pudo abrir la lata. El fútbol no es solo Bayern o Liverpool. Todavía valen todas las opciones.

Le tengo que preguntar por un gran amigo suyo que falleció, Radomir Antic.

Sabía que estaba en el hospital, pero fue una sorpresa su fallecimiento. Nadie esperaba que pudiera ocurrir. Pudo estar con nosotros muchos años más, era un hombre con energía. Fue una perdida enorme para familia, amigos y para el fútbol en general.

¿Y qué me dice del Deportivo, otro de sus exequipos?

Es una pena encontrar al Depor tan abajo. Es un camino largo el que tiene por delante. La ciudad vive por el club y espero que puedan volver pronto al nivel que merecen.

Usted conoce bien a Luka Jovic, ¿por qué no está funcionando en el Madrid?

No hay muchas razones que lo expliquen, pero no es una situación cómoda ni para él ni para el Madrid. Cuando vas al Madrid y tienes esta oportunidad, hay que aprovecharla. Compite con Benzema, que lleva años demostrando que es un delantero de primer nivel. Se esperaba bastante de Jovic y de momento no ha dado resultados. Ahora la pregunta es qué oportunidades va a tener en el futuro. Era muy interesante observar a un jugador de nuestra tierra en el Madrid, pero sinceramente no se ha visto todo lo que se esperaba.

¿Y la selección serbia? ¿Superará el playoff y estará en la Euro?

Ojalá. Me sorprendió contra Noruega. Ganó en la prórroga, pero debió ganar en los 90 minutos. Siempre los serbios tenemos una euforia o un pesimismo desmedidos. Escocia no es un equipo que nos venga especialmente bien, pero indudablemente tenemos calidad para superarlo. Serbia lleva 2 años sin jugar una Eurocopa, desde 2000, cuando estaba yo todavía en el equipo... (risas). Ha llovido mucho desde entonces.

¿Le veremos pronto en la Premier o la Liga?

Creo en mí mismo y en el trabajo. Son muchos años ya dirigiendo. Mi ambición natural es trabajar en España o en Inglaterra. pero dependerá del momento. Y si no llega, seguiré trabajando hasta que ocurra.