SEGUNDA B

La curiosa vida de Neeskens, en el Prat tras compartir vestuario con Raúl o Gerrard

El lateral izquierdo, hijo de la leyenda holandesa, repasa para AS una carrera llena de experiencias muy distintas hasta volver a casa.

John Neeskens Cosmos Prat Segunda B Raúl
@johnneeskens

¿Quién puede decir con 27 años que es hijo de una de las estrellas de la Naranja Mecánica de Cruyff, que ha estado en casi 13 equipos diferentes, que ha sido compañero de Raúl, Senna, Gerrard o Ashley Cole, y que se gana la vida jugando al fútbol compaginándolo con la moda? Comparte algunas similitudes con David Beckham, pero él es estadounidense, es zurdo, y se llama John Neeskens.

Este joven lateral izquierdo, nacido en Tulsa (Estados Unidos) en 1993, puede contar en su corta carrera anécdotas alucinantes, aunque su día a día sea cabalgar por la banda izquierda del AE Prat, en Segunda División B, donde ha comenzado a buen nivel la temporada. Las comparaciones con su padre, el mítico Johan Neeskens, son inevitables, aunque él se ha encargado de escribir su propio camino. “Siempre he tenido muy presente el apellido que tengo. Estoy muy orgulloso de tener el padre que tengo. Siempre estás en el punto de mira pero no tengo ningún problema con ello”, cuenta a AS.

Ha llegado precisamente esta campaña al equipo catalán, aunque para ello antes ha probado suerte en más de una decena de clubes: Damm, Villarreal B, Sant Andreu, Badalona, Colorado Rapids, NY Cosmos, Gavà, Santboià, LA Galaxy, Formentera, Miami FC y AS Trencin. Y todo ello compaginado con su carrera como modelo. El tópico de “las vueltas que da la vida” expresado a su máxima potencia, aunque feliz de regresar: “He estado muy a gusto en todos los sitios y son experiencias que me llevo. Pero como en casa en ningún sitio. Me he criado en Barcelona, me siento de aquí”.

La ‘presión’ del apellido Neeskens

Para el que no lo conozca, ser un Neeskens no es cosa menor. Su padre, Johan Neeskens, ha ganado dos Ligas y dos Copas holandesas, tres Copas de Europa, una Supercopa de Europa y una Intercontinental con el Ajax, una Copa del Rey y una Recopa con el Barça, y dos Ligas de Estados Unidos con el Cosmos. Además, fue dos veces subcampeón del mundo con la Holanda de Rinus Michels y Johan Cruyff que se ganó el nombre de la Naranja Mecánica por su fútbol total en el Mundial de Alemania de 1974. Además, estuvo cinco temporadas en el FC Barcelona, donde dejó un gran recuerdo, también con los dos holandeses.

Casualidades de la vida, tanto Johan como John han estado en el Cosmos. Les queda compartir vestuario como entrenador y jugador, pero mientras se queda con el apoyo de su familia: “Siempre me han apoyado y han estado a mi lado. Ahora mismo mi padre está más con sus cosas, con muchos viajes, pero siempre me comenta o me dice cosas positivas”.

Huir de las comparaciones no es fácil, pero él es John, no Johan, aunque sea lo mismo en idiomas diferentes. Y futbolísticamente tienen poco que ver, él juega de lateral, central o extremo, es zurdo, y no nació en Países Bajos.

El sueño americano: LA Galaxy, NY Cosmos, FC Miami…

John Neeskens despunta muy pronto en la cantera de la Damm CF, uno de los clubes referentes en Cataluña por su fútbol base, pero es en el Badalona cuando un scouting del Colorado Rapids de la MLS (donde jugaba José Mari, mediocentro titular actual del Cádiz) se fija en él: “Cuando me dicen con 19 años de jugar en la MLS no me lo pienso. Para mí ha sido una gran experiencia en todos los equipos en los que he estado”.

En 2015 ficha por el New York Cosmos, donde comparte vestuario con Raúl González Blanco y Marcos Senna, además de los también españoles Ayoze y Rubén Bover. “Inolvidable. Fantástico. Aparte de ser un fenómeno como jugador, Raúl es una bellísima persona, tanto él como Senna. Me ayudaron mucho a adaptarme a la ciudad de Nueva York y al equipo. Solo tengo palabras de agradecimiento y fue un placer compartir vestuario con ellos”, recuerda sobre aquella etapa.

Además, en 2016 también prueba suerte en Los Ángeles Galaxy, pudiendo entrenar con jugadores como Steven Gerrard, Ashley Cole, Nigel de Jong, Landon Donovan o Robbie Keane, para los que también tiene palabras de agradecimiento: “Aparte de estar en el campo y ayudarte a ser mejor jugador, por ejemplo estábamos en el gimnasio y eras uno más. Eran los primeros que te saludaban, te preguntaban cómo te iba todo, etc”.

Finalmente, tras unas cuantas idas y venidas entre España y la MLS, donde llega a ser capitán del filial del Cosmos, en 2019 vive su última experiencia americana en el FC Miami, equipo cofundado por Paolo Maldini y rival del Inter de Miami de Beckham.

Largo periplo por el fútbol modesto español hasta firmar por el Prat

Neeskens ha vivido numerosas experiencias en España, casi todas en el fútbol catalán. No obstante, en el año 2010, con apenas 16 años, llega a estar fichado por el Real Madrid, pero el jugador acaba finalmente en el Villarreal: “Conocí el colegio, la residencia, Valdebebas, las instalaciones, y firmamos. Por una cosa o por otra, con la prensa también por medio, no se acabó realizando el fichaje”.

Fuera de Cataluña, vive una corta etapa en la liga eslovaca en el AS Trencin a comienzos de la campaña pasada, que valora como “un fútbol muy distinto, con dobles entrenamientos. Todo el mundo desayuna y come allí, era muy exigente”. Y también lo prueba en el Formentera.

Y tras esos ocho partidos en la isla, ha firmado por el AE Prat para esta temporada, donde de momento es un fijo en el once y ha jugado las cuatro primeras jornadas completas. Ganaron al Cornellà, perdieron con el Espanyol B, y empataron con el Barcelona B y el Gimnástic. El objetivo, lograr la salvación en Segunda B y crecer. “Sé que he estado fuera. Y siendo Estados Unidos, igual te pierden el rastro o de vista. Pero ya estoy aquí, centrado, donde tengo que estar, y si sigo en esta línea seguro que llegarán cosas mejores”.

Y eso repercutirá en el devenir de su equipo: “Ahora mismo vamos paso a paso. Está bastante complicado, pero con el trabajo diario de todos poco a poco está dando sus frutos en estas jornadas. Ese es el camino. Confiamos en nosotros. Podemos sorprender a cualquiera”.